Miguel, abuelo de Agostina Vega, de 14 años, asesinada en Córdoba, declaró que considera que el detenido no actuó solo y que continuará movilizándose hasta que todos los responsables estén presos.
Buenos Aires, 31 de mayo (NA) – Miguel, abuelo de Agostina Vega, víctima de 14 años asesinada en Córdoba, expresó su angustia por tener que comunicarle la noticia a su hija, madre de la menor, quien permanece internada. En declaraciones a medios, afirmó: “No sé cómo decirle a mi hija que la mataron”.
El familiar detalló la situación en el centro de salud, donde el equipo médico espera para informar a la mujer. Indicó que “nos está esperando el cuerpo médico para poder darle esta terrible noticia que no sabemos cómo se la vamos a poder decir”.
En relación a versiones difundidas, Miguel aclaró que su hija no está imputada ni investigada. Sostuvo que “se hablaron cosas de mi hija que no tienen nada que ver; ella no está imputada ni investigada”. Respecto al estado de salud de la madre, señaló que pasó la noche contenida por familiares y con asistencia médica, que “fue medicada, le dieron un calmante, durmió bien” y que había desayunado. Insistió en que su entorno es ajeno a sospechas y remarcó que “somos una familia unida, somos buena gente, todo el mundo nos conoce. Todo lo que están hablando de ella es mentira”.
Sobre la investigación judicial, el abuelo afirmó que continuará con movilizaciones para exigir justicia. Declaró: “Voy a seguir con las marchas. No voy a parar hasta que esté el último responsable preso”. Agregó que cree que el detenido no actuó solo: “estoy convencido de que hay más gente implicada. El fiscal nos dio indicios de que hay más gente implicada”.
Criticó al principal sospechoso, Claudio Barrelier, y pidió el máximo castigo. Dijo: “Quiero que todos los responsables se pudran en la cárcel. Lo que le hicieron a mi nieta no tiene perdón de Dios. Él va a seguir con su vida y yo a mi nieta no la voy a tener más”.
Pese al dolor, aseguró que intentará mantenerse firme por sus allegados. Afirmó que está “quebrado, pero no roto” y que se va a enderezar. Destacó el acompañamiento recibido de vecinos y personas de distintos puntos del país, y concluyó que “vino gente de toda Córdoba a darme un abrazo” y que recibió llamadas de apoyo desde Chile.
