El hotel Desert Rock, ubicado en las montañas Hijaz de Arabia Saudí, abrió sus puertas tras siete años de obras. Las habitaciones fueron talladas en la roca y una noche cuesta 2.000 euros.
Desert Rock, un hotel de lujo en Arabia Saudí, fue excavado en las montañas Hijaz, dentro del Red Sea Project. El complejo, desarrollado por Red Sea Global y diseñado por Oppenheim Architecture, abrió tras cerca de siete años de obras y perforaciones en las rocas. Los alojamientos están tallados en la propia montaña. El proyecto forma parte de la estrategia turística saudí en la zona del Mar Rojo.
John Pagano, consejero delegado de Red Sea Global, enmarcó la apertura en la expansión hotelera del grupo. “Estamos listos para dar la bienvenida a los huéspedes a Desert Rock, nuestro tercer hotel autogestionado en la cartera de hospitalidad de Red Sea Global”, declaró en la inauguración, en enero de 2024. “Se trata de algo más que un hotel: es una propiedad única, excavada en la roca, que ofrece una experiencia realmente envolvente en la que el lujo y la naturaleza se unen para crear una escapada inolvidable”, agregó.
El complejo se levanta con alojamientos incrustados en acantilados, laderas y cavidades de la montaña. La construcción requirió una primera fase centrada en perforar un túnel en la montaña y luego excavar los alojamientos. La firma arquitectónica se apoyó en referencias de la antigua civilización nabatea y su arquitectura excavada en piedra.
El recinto ocupa casi tres hectáreas e incluye varios tipos de estancia: Cliff Hanging Villas, suspendidas sobre acantilados; Mountain Crevice Villas, en hendiduras de la montaña; Mountain Cave Suites, excavadas en la roca; y la Royal Villa, presentada como la opción de mayor privacidad. La oferta se completa con actividades de aventura, excursiones por el desierto, terapias de spa y espacios gastronómicos. Una noche cuesta aproximadamente 2.000 euros.
La sostenibilidad y la integración con el paisaje fueron ejes del proyecto. Parte de los materiales extraídos durante la excavación se reutilizó en la infraestructura y el resort incorpora sistemas pasivos de refrigeración para reducir el consumo energético. Se utilizó vegetación y especies nativas para reforzar el ecosistema del valle.
Desert Rock se inserta en la estrategia saudí de diversificación económica Vision 2030, con la que el país busca reducir su dependencia del petróleo y potenciar el turismo. El Red Sea Project pretende convertir la zona del Mar Rojo en un destino internacional. Esa hoja de ruta incluye otros desarrollos como Neom, un megaproyecto que afronta problemas de financiación y logística. Desde el inicio de Vision 2030 en 2016, han muerto 21.000 trabajadores extranjeros en esas obras, según fuentes oficiales.
