Netanyahu afirma que Israel debe ser «libre» de la dependencia militar de Estados Unidos y producir sus propias armas

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El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, declaró este martes que el país debe contar con una red independiente de armamento, incluyendo la fabricación propia, en medio de tensiones con Washington.

El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, afirmó este martes que el país debe ser «libre» de la dependencia militar de Estados Unidos y contar con «una red independiente de armamento», incluida la fabricación de su propio armamento, en medio de las recientes tensiones con Washington.

«Agradezco profundamente el apoyo que hemos recibido de nuestros amigos estadounidenses, pero necesitamos liberarnos de la dependencia y construir nuestra propia red de armamento independiente», sostuvo durante un acto en el asentamiento de Gush Etzion, en Cisjordania, según un comunicado publicado por su oficina a través de redes sociales.

«Quiero independencia armamentística», señaló, antes de incidir en que Israel «tiene que fabricar su propio armamento» con el objetivo de «acabar con la dependencia, construir más y más poderío, integrar más y más tecnología y entrenar a más y más generaciones de comandantes». «Eso determinará quiénes somos», explicó.

Netanyahu hizo hincapié en que Israel «hace frente en estos momentos a Irán y sus grupos subsidiarios». «Les hemos dado golpes. No ha terminado aún, pero es algo que depende de nuestra fuerza. Dónde estemos dentro de 30 años depende de nuestra fuerza, por lo que lo que estamos haciendo ahora es generar una mayor fuerza», zanjó.

Las declaraciones del primer ministro israelí se produjeron un día después de que tanto él como el ministro de Defensa, Israel Katz, y el jefe del Estado Mayor del Ejército, Eyal Zamir, insistieran en que las fuerzas israelíes «continuarán actuando con determinación para mantener la zona de seguridad en el sur de Líbano», mientras Irán reclama el cese de estas operaciones en sus negociaciones con Estados Unidos.

Las tensiones en torno a las acciones de Israel en Líbano, acompañadas de advertencias desde Teherán sobre que estos hechos suponen violaciones del preacuerdo firmado con Washington y podrían dar al traste con el proceso de paz en Oriente Próximo, han sido uno de los puntos de fricción de los recientes contactos y ha llevado incluso a diversos encontronazos públicos entre Israel y Estados Unidos.

El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, sostuvo la semana pasada que Israel no puede resolver sus problemas de seguridad «a base de violencia» tras considerar que ciertos sectores del país críticos con el acuerdo preliminar alcanzado con Irán han «entrado en pánico». «Mi mensaje para ellos sería doble. El primero, es que Donald Trump es el único jefe de Estado del mundo que mantiene simpatías por la nación de Israel en estos momentos», apuntó, después de las críticas de varios ministros al memorando de entendimiento con Teherán. «Si yo estuviera en el gabinete del Gobierno israelí, no atacaría al único aliado poderoso que me queda en todo el mundo», zanjó.

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