El vocero presidencial, Adrián Ravier, mencionó un valor de $1800 para el dólar en los próximos meses. Sectores exportadores ven en esa cifra una mejora competitiva, mientras que áreas vinculadas al consumo advierten sobre posibles impactos en la demanda.
El vocero presidencial, Adrián Ravier, se refirió a un valor de $1800 para el dólar en los próximos meses. En distintos sectores empresariales, esa cifra es considerada como un piso para mejorar la competitividad de las exportaciones. Al mismo tiempo, desde ámbitos vinculados al consumo se señala que una suba abrupta del tipo de cambio podría afectar la demanda en un contexto de contracción.
Actualmente, el dólar oficial se ubica en torno a los $1500. Según el Índice de Tipo de Cambio Real Multilateral (ITCRM), que mide la relación con los principales socios comerciales, el indicador se encontraba cerca de los 80 puntos a principios de 2025 y hoy marca alrededor de 86 puntos. En enero de este año, el índice se ubicaba en casi 94 puntos.
El sector agroexportador, según datos del Consejo Agroindustrial Argentino (CAA) de junio de 2026, señala que la inflación absorbió la última corrección cambiaria. La cotización oficial del Banco Nación subió un 23,1% interanual en ese mes, pero no compensó el aumento de costos internos frente a los precios de los países socios. Para recuperar la competitividad de 2018, el cálculo del sector es un tipo de cambio de $1920.
En la industria manufacturera, un empresario textil indicó, en condición de off the record, que un dólar a $1800 sería «óptimo» y que un salto a $2000 sería el escenario ideal para exportar con mayor comodidad. Según un análisis de la consultora I+D, en abril los precios en puerta de fábrica avanzaron un 23,1% interanual, mientras que el IPC general lo hizo al 32,4% y los servicios subieron un 43,1%.
En sectores como el alimenticio y la construcción, una fuente corporativa de una multinacional de consumo masivo sostuvo que el tipo de cambio debería seguir la evolución de la inflación. Según esa perspectiva, un salto brusco impactaría en el bolsillo en un contexto de consumo deprimido. Para esa porción del sector empresarial, el dólar ajustado por precios debería rondar los $1640.
En la construcción, tras una contracción del 30% respecto de 2023, representantes del sector afirmaron que un dólar a $1800 no sería beneficioso. Señalaron que la recuperación depende de la reactivación del crédito a largo plazo.
En la City porteña, operadores financieros indicaron que el dólar actual de $1500 tiene espacio para moverse. Fuentes del mundo financiero señalaron que la cotización se encuentra por debajo del techo de la banda de flotación del Banco Central, establecida en $1840. La recomendación desde las mesas de dinero hacia el Gobierno fue pragmática: dejar de hablar del tema y mostrar mayor laxitud fiscal.
Posteriormente, Ravier aclaró que se refería al período preelectoral, un año adelante en el tiempo. El Banco Central, durante esta semana, se retiró de su posición compradora después de 135 ruedas consecutivas cuando el complejo energético demandó divisas en bloque. El dólar mayorista quedó en $1498 y el minorista en $1520.
