Según datos oficiales de Panamá, el cruce por la selva del Darién se redujo a 280 personas entre junio de 2025 y mayo de 2026, frente a 165.840 en el período anterior. Colombia continúa entre los principales países de origen.
La selva del Darién registró en el primer semestre de 2026 una caída del 90,4% en el tránsito de migrantes irregulares, según datos del Servicio Nacional de Migración de Panamá. Colombia se mantiene entre las principales nacionalidades en ruta hacia Panamá, aunque con cifras reducidas.
Entre junio de 2024 y mayo de 2025 ingresaron por el Darién 165.840 migrantes irregulares. En el período comprendido entre junio de 2025 y mayo de 2026, la cifra descendió a 280 personas, informó la entidad panameña.
La disminución coincide con el cierre de la Estación Temporal de Recepción Migratoria de Lajas Blancas, uno de los principales puntos de atención para quienes cruzaban la selva. Las autoridades panameñas también reforzaron la vigilancia y aumentaron la presencia de fuerzas de seguridad en la región.
En el primer semestre de 2025, Colombia figuraba entre los cinco países que más personas enviaban hacia Panamá a través del Darién, con un registro de 166 migrantes. Para el mismo período de 2026, la cifra cayó a 44 personas, según datos oficiales. Ecuador registró 48 personas y Venezuela 135 personas en el primer semestre de 2026.
El reporte indica que el grueso del flujo migratorio mantiene su origen en Sudamérica. En 2025, los migrantes latinoamericanos representaban el 58% de los cruces; en el primer semestre de 2026, la proporción ascendió a 87%.
La migración proveniente de Asia, que en 2025 sumó 648 personas (con nacionales de Nepal, Irán, Bangladesh e India a la cabeza), dejó de figurar como región relevante en el último informe semestral. En el caso de África, la reducción fue de 486 personas en el primer semestre de 2025 a 22 en igual período de 2026. Ghana, con 11 personas, figura como el país africano más destacado en la estadística reciente.
Las cifras de género y edad también reflejan la tendencia general. Los hombres pasaron de 1.735 a 182, mientras que las mujeres descendieron de 718 a 57. La presencia de menores de edad, aunque en descenso, sigue representando entre el 15% y el 16% del total de cruces, con 36 casos registrados en 2026 frente a varios miles en años anteriores.
El flujo migratorio mantuvo niveles bajos y estables entre enero y mayo de 2026, con registros mensuales de entre 19 y 43 personas. En junio, se registraron 102 cruces, el dato mensual más alto del semestre, según el informe.
Las autoridades panameñas atribuyen esta variación tanto a factores coyunturales en los países de origen como a modificaciones en las rutas y controles fronterizos.
La caída en el flujo migratorio coincide con el endurecimiento de las políticas de Panamá y Estados Unidos. El gobierno panameño cerró pasos irregulares, desmanteló campamentos y reforzó la vigilancia en la frontera con Colombia. Las autoridades estadounidenses limitaron el acceso a solicitudes de asilo y fortalecieron los procesos de deportación.
La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) y la Agencia de la ONU para los Refugiados (Acnur) advirtieron que las causas estructurales de la migración, como la violencia, la inestabilidad política y la pobreza, se mantienen activas en la región. Según la OIM, “aunque la disminución de los cruces representa un cambio significativo, los movimientos migratorios podrían reactivarse si cambian las condiciones en los países de origen o las rutas utilizadas por las redes de tráfico de personas”.
El Tapón del Darién sigue siendo uno de los corredores migratorios más peligrosos del mundo, según informes de organismos internacionales. Las autoridades panameñas mantienen operativos de control en la frontera con Colombia.
