La iniciativa, conocida como Ley de Inocencia Fiscal II, busca modificar el vínculo entre el Estado y los contribuyentes, reemplazando las presunciones de evasión por fiscalizaciones basadas en información objetiva. La tributarista Elisabet Piacentini analizó los principales aspectos de la reforma.
La denominada Ley de Inocencia Fiscal II busca modificar el vínculo entre el Estado y los contribuyentes, dejando atrás mecanismos basados en presunciones de evasión y priorizando las fiscalizaciones sustentadas en información objetiva. En ese contexto, la tributarista Elisabet Piacentini analizó los principales cambios que propone la iniciativa.
En +Perfil, la especialista sostuvo que los organismos recaudadores ya cuentan con herramientas suficientes para detectar irregularidades sin invertir la carga de la prueba. Además, explicó por qué considera que la reforma puede fortalecer las garantías para los contribuyentes y mejorar la relación con el fisco.
ARCA y el fin de las presunciones de evasión
La especialista explicó que el organismo recaudador dispone de múltiples fuentes de información para investigar incumplimientos tributarios. «El fisco tiene muchísimo cruce de datos como para hacer evaluaciones y realmente ir a las evasiones importantes», afirmó.
Además, cuestionó el criterio de presumir incumplimientos fiscales sin pruebas concretas. «Realmente presumir no es sinónimo de que la persona evadió, es muy peligroso para el contribuyente», señaló, al tiempo que destacó que la nueva normativa busca garantizar que el ciudadano sea considerado inocente hasta que existan elementos suficientes para demostrar lo contrario.
Según explicó, ARCA posee acceso a información proveniente de bancos, entidades financieras, billeteras digitales, retenciones e incluso acuerdos internacionales sobre cuentas en el exterior, lo que permite realizar controles efectivos sin recurrir a presunciones.
La confianza, el desafío para que afloren los dólares
Consultada sobre si la reforma podría incentivar el ingreso de los llamados «dólares del colchón» al sistema financiero, la tributarista consideró que el principal problema no es la legislación sino la confianza de los argentinos. «Evidentemente una ley no le da confianza al argentino», aseguró, y recordó que la norma original debió ser modificada apenas siete meses después de su lanzamiento. También sostuvo que muchos de los cambios actuales habían sido advertidos previamente por los especialistas en materia tributaria.
Piacentini comparó la situación con los regímenes de blanqueo de capitales y explicó que, pese a que históricamente las normas fueron respetadas por las distintas administraciones, persiste el temor a eventuales cambios políticos o económicos.
Finalmente, destacó que la futura «Ley de Inocencia Fiscal II» incorporará mayores garantías para los contribuyentes y remarcó el interés que ya despertó el régimen simplificado. «Ya se han anotado casi 400 mil personas en el régimen simplificado, es realmente recomendable», concluyó, al señalar que además se extendieron los plazos para facilitar la adhesión de quienes inicialmente no cumplían con los requisitos.
