El 20 de julio de 1969, el módulo Eagle del Apolo 11 estuvo a punto de estrellarse contra un cráter lunar. Neil Armstrong asumió el control manual y aterrizó con menos de 30 segundos de combustible restante.
El 20 de julio de 1969, durante el descenso del módulo lunar Eagle hacia la superficie de la Luna, la computadora de a bordo emitió la alarma 1202 debido a una saturación de datos. A cientos de metros del suelo, el comandante Neil Armstrong observó que el sistema de navegación automático dirigía la nave hacia un cráter de grandes dimensiones rodeado de rocas, lo que habría impedido un aterrizaje seguro.
Ante esta situación, Armstrong desactivó el piloto automático y tomó el control manual del módulo. Con la asistencia del piloto del módulo lunar Buzz Aldrin, quien le proporcionaba lecturas de altitud y velocidad, Armstrong voló horizontalmente sobre el terreno en busca de una zona plana. Durante la maniobra, los indicadores de combustible alcanzaron niveles de alerta.
En el centro de control de la misión en Houston, los ingenieros monitorearon los segundos restantes de propulsor. La nave aterrizó con aproximadamente 30 segundos de reserva de combustible. El módulo Eagle se posó en el Mar de la Tranquilidad y Armstrong informó del aterrizaje exitoso.
Armstrong, nacido el 5 de agosto de 1930 en Wapakoneta, Ohio, fue seleccionado por la NASA para comandar la misión Apolo 11. Su formación como ingeniero aeronáutico y su experiencia como piloto de pruebas del avión cohete X-15 contribuyeron a su desempeño durante la maniobra.
El alunizaje ocurrió a las 20:17 UTC del 20 de julio de 1969. Armstrong y Aldrin permanecieron en la superficie lunar durante aproximadamente dos horas, realizando actividades de exploración y recolección de muestras.
