Las confederaciones UEFA, CONCACAF y AFC emitieron un comunicado conjunto este lunes en el que cuestionan la respuesta de la FIFA ante el proyecto FIFA Forward Enterprise, al que consideran un error de juicio y no de comunicación, y señalan una reunión selectiva en Marruecos.
Las confederaciones UEFA (Europa), CONCACAF (Norteamérica, Centroamérica y Caribe) y AFC (Asia) emitieron este lunes un comunicado conjunto en el que critican a la FIFA por el manejo del proyecto FIFA Forward Enterprise (FFE). El texto señala que la FIFA trató el caso como un “fallo de comunicación” cuando, según las confederaciones, se trató de un “error de juicio”.
El proyecto FFE contemplaba la venta del 20 por ciento de los derechos comerciales de la FIFA a una filial promovida por el propio organismo, con el objetivo de atraer inversores privados. Según el comunicado, la propuesta fue presentada “en un plazo muy ajustado” y sin una consulta significativa, lo que habría limitado el escrutinio por parte de las federaciones miembro.
Las tres confederaciones sostienen que la carta enviada por la FIFA a sus vicepresidentes y a las 211 federaciones miembro no reconoció que la propuesta fuera “intrínsecamente errónea”. Además, señalaron que la FIFA se comprometió a presentar un informe al Consejo de la FIFA, pero cuestionaron que la revisión sea realizada por la propia administración de la FIFA en lugar de un tercero independiente.
El comunicado también hace referencia a una reunión convocada en Marruecos a la que asistió solo un cargo electo, según la carta de la FIFA. Las confederaciones indicaron que no se invitó a miembros del Consejo de la FIFA ni a federaciones miembro, y que la reunión contó con la presencia del comité de gestión, compuesto por altos cargos empleados por la FIFA.
UEFA, CONCACAF y AFC afirmaron que la conducta observada no corresponde a la de un “guardián del fútbol”, y señalaron que el liderazgo en el fútbol no debe ser una “posesión” ni basarse en “ostentar el poder”. En el comunicado se destaca que el fútbol pertenece a los jugadores, aficionados, clubes, federaciones miembro y a las instituciones encargadas de su futuro.
Las confederaciones reconocieron los logros compartidos en el fútbol, como la ampliación de torneos y la adjudicación de las Copas del Mundo de 2030 y 2034. También mencionaron la necesidad de una distribución responsable de las reservas de la FIFA para reforzar la inversión en el desarrollo de las federaciones miembro.
El comunicado concluye señalando que la unidad del fútbol debe ser respetada y que los dirigentes deben servir al fútbol, no “pretender mandarlo”.
