El huracán Lala, de categoría 1, pasó por el extremo sur de la Isla Grande de Hawái sin tocar tierra, pero dejó al menos un fallecido, cortes de electricidad, inundaciones y cierre de aeropuertos.
El huracán Lala, de categoría 1, pasó este sábado por el extremo sur de la Isla Grande de Hawái sin tocar tierra, pero dejó al menos un muerto, cortes masivos de electricidad, lluvias torrenciales e inundaciones en varias islas del archipiélago.
El gobernador de Hawái, Josh Green, declaró que una persona falleció en un accidente de tráfico en la zona de South Point, al sur de la isla. Green también informó que 19 techos se desprendieron y que cerca de 190 vuelos sufrieron demoras.
Según Associated Press, el fenómeno avanzó con vientos sostenidos de 120 kilómetros por hora (75 millas por hora). El Centro Nacional de Huracanes advirtió que las condiciones de huracán podían extenderse durante la noche en la Isla Grande y que los vientos más intensos podían registrarse en zonas elevadas. El pronóstico contempló lluvias fuertes hasta el domingo, con riesgo de crecidas súbitas y aludes en sectores montañosos.
De acuerdo con CBS News, el muro del ojo del huracán rozó la parte sur de la isla, mientras el centro del sistema se situaba a unos 105 kilómetros (65 millas) al oeste de Kailua-Kona y a 209 kilómetros (130 millas) al sureste de Honolulu durante la mañana del domingo, hora del este de Estados Unidos.
Las advertencias por tormenta tropical siguieron vigentes para Maui, Molokai, Lanai, Kahoolawe, Oahu, Kauai y Niihau. El pronóstico contempló un posible aumento del nivel del mar de hasta 90 centímetros (3 pies) en algunos puntos de la costa, además de corrientes de resaca y erosión de playas.
El gobernador Green declaró el estado de emergencia desde el jueves para activar fondos de ayuda y coordinar la respuesta estatal. Según Hawaii News Now, unos 180 miembros de la Guardia Nacional de Hawái quedaron desplegados para asistir en operaciones de emergencia.
En áreas altas de la Isla Grande, el pronóstico apuntó a acumulados de hasta 63,5 centímetros (25 pulgadas) de lluvia, con peligro de deslizamientos de tierra. En Nahuku, dentro del Parque Nacional de los Volcanes, se midieron 52,68 centímetros (20,74 pulgadas) hasta la noche del sábado.
Más de 124.000 hogares permanecían sin electricidad al comenzar el domingo, según el registro local. Se reportaron árboles caídos y líneas eléctricas derribadas en distintos sectores de la Isla Grande.
En Naalehu, en el distrito de Kau, dos viviendas fueron arrastradas por inundaciones repentinas, de acuerdo con CBS News. El Departamento de Salud de Hawái emitió una advertencia por aguas contaminadas en la Isla de Hawái y recomendó evitar playas, corrientes y estanques tras las lluvias.
Los aeropuertos internacionales de Hilo y Ellison Onizuka Kona cerraron temporalmente, junto con la suspensión de operaciones en puertos comerciales de la Isla Grande y del condado de Maui. Las bibliotecas estatales cerraron el sábado y varias actividades escolares del fin de semana quedaron canceladas.
Mike Caputo, capitán de bomberos y vecino de Keaau, dijo a AP que su principal inquietud era la combinación de inundaciones repentinas y caída de árboles albizia. Christine Matsuda, residente de Waimea, describió ráfagas que sacudían la vivienda y filtraciones en lugares donde normalmente no entraba agua.
El episodio reactivó el recuerdo del huracán Iniki, el último que tocó tierra en Hawái, en 1992. Aquel ciclón de categoría 4 causó seis muertes y daños por USD 3.000 millones. Antes de Lala, el último impacto directo documentado en la Isla Grande se remonta a 1871, según una investigación citada por la agencia.
Las autoridades estatales mantienen la instrucción de permanecer en casa, acudir a refugios solo si es necesario y evitar carreteras, zonas boscosas, cauces y franjas costeras expuestas al oleaje mientras el sistema continúa su desplazamiento.
