El Gobierno nacional anunció dos medidas que modifican el rumbo económico: la ampliación de créditos hipotecarios con una tasa tope del 7,5% + UVA y la posibilidad de incrementar los salarios más bajos mediante sumas fijas no remunerativas.
El Gobierno nacional adoptó en las últimas horas dos decisiones de política económica: la modificación del modelo de inversión del Fondo de Garantía de Sustentabilidad para impulsar el otorgamiento de créditos hipotecarios con una tasa tope del 7,5% más UVA, y la habilitación de un aumento de los salarios más bajos a poco más de un millón de pesos en bruto, mediante bonos o sumas fijas no remunerativas.
Estas medidas se enmarcan en un contexto en el que la administración de Javier Milei había sostenido una postura de no homologar acuerdos paritarios por encima de la inflación mensual. Según datos oficiales, la recaudación registró una baja y el consumo mostró una contracción en varios sectores.
El miércoles, la oposición reunió 133 votos en la Cámara de Diputados para avanzar en el tratamiento de una treintena de proyectos legislativos orientados a atender la situación de los deudores. El trámite depende de las comisiones que presiden legisladores del oficialismo.
La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, señaló en reuniones internas la necesidad de mejorar el consumo y sostuvo que se requiere “más velocidad en los resultados para que el cambio se sienta en la vida cotidiana”.
Un dirigente aliado al Gobierno, que pidió reserva de identidad, expresó que las medidas son “para la tribuna, como hacer peronismo pero sin costo fiscal”.
El ministro de Economía, Luis Caputo, mencionó el concepto de “justicia social” al anunciar los créditos. Además, el Gobierno mantiene negociaciones con gobernadores aliados para otorgar subsidios eléctricos en provincias del norte y refinanciar servicios para grandes consumidores en distritos del centro del país.
