Este martes entró en vigencia la primera etapa de modificaciones en los sentidos de circulación y estacionamiento en las inmediaciones de las avenidas La Plata y Rivadavia, en el marco de las obras del TramBus. La línea 2 de colectivos también modificó su recorrido.
Las modificaciones en los sentidos de circulación y el estacionamiento comenzaron a regir este martes en los barrios de Almagro y Caballito mientras avanzan las obras del TramBus. La primera etapa del nuevo esquema vial afecta el área de influencia de las avenidas La Plata y Rivadavia.
Sobre la avenida La Plata, entre Chaco-Quito y Rivadavia, el tránsito pasó a tener sentido único hacia Rivadavia y se prohibió el estacionamiento durante las 24 horas en ambas manos. En la calle Quito, entre avenida La Plata y Muñiz, el sentido único es hacia Muñiz; se mantiene permitido estacionar del lado par, mientras que sobre el impar está prohibido estacionar y detenerse. En Quito también se ejecutan trabajos para incorporar una ciclovía.
La línea 2 de colectivos cambió parte de su recorrido en sentido hacia Lomas del Mirador. En lugar de continuar desde Quito por avenida La Plata y Rivadavia, las unidades circulan ahora por Quito, Quintino Bocayuva y Rivadavia, donde retoman su trayecto habitual. El nuevo esquema contempla modificaciones en las paradas, con algunas anuladas y otras incorporadas.
Vecinos de la zona reportaron dificultades para acceder a sus viviendas y para estacionar. Leonardo Frarias, empleado administrativo de 45 años, declaró: «Nadie nos avisó, porque mandaron un mail pero de golpe nos metieron esto. Entiendo los beneficios, pero complica la vida de los vecinos. Es una avenida transitada y con esto empeora». Añadió que dejó de usar el auto para regresar a su casa después del trabajo.
Rosa Cantero, de 82 años y residente en la zona desde hace más de cuatro décadas, afirmó: «Van a achicar la avenida, esto va a ser un descontrol. ¿No podían hacerlo en otro lugar? Vivo acá hace más de 40 años y esto es un caos. No veo el beneficio». Relató que el vehículo que la trasladaría al médico debió detenerse a casi dos cuadras de su domicilio.
Pablo Morino, encargado de un edificio después de la calle Quito, sostuvo: «Es un desastre, lo único que puedo decir es que es un desastre».
Marcelo Sosa, de 32 años, repartidor, manifestó: «Me enteré hoy de los cambios. El Waze me lleva a calles que van para otro lado y encima tenés embotellamiento». Indicó que llevaba alrededor de 40 minutos intentando completar un pedido.
María Herrera, de 65 años, jubilada y exmaestra, expresó: «La verdad que me parece positivo que el TramBus pase por acá. No entiendo a los que se quejan si solo es un tiempo la obra. Esto va a ser barato y te va a llevar de un lado al otro. No sé qué le ven de malo».
El proyecto T1, primera línea del TramBus, tendrá alrededor de 20 kilómetros y conectará el Centro de Trasbordo Sáenz, en Nueva Pompeya, con Aeroparque. Contempla 71 paradores y permitirá combinar con las líneas A, B, D, E y H de subte y con servicios ferroviarios metropolitanos. Las unidades serán eléctricas: vehículos estándar con capacidad para 80 pasajeros y articulados para 120. En horas pico se prevé una frecuencia aproximada de cuatro minutos. El Gobierno porteño estima que el sistema transportará alrededor de 50.000 pasajeros por día.
Según estimaciones difundidas para el proyecto, un trayecto que actualmente demanda alrededor de una hora y 40 minutos mediante combinaciones podría realizarse en aproximadamente una hora y cinco minutos. La T1 tiene previsto comenzar a funcionar hacia fines de este año. Los cambios estrenados este martes corresponden a la primera de tres etapas previstas; las siguientes alcanzarán otros sectores y calles del área de influencia de la traza, aunque no se informó cuándo comenzarán a regir.
