El embajador Peter Lamelas y el gobernador Osvaldo Jaldo abordaron cooperación, inversiones y condiciones fitosanitarias. La provincia exporta a Estados Unidos el 27% de su producción de limones, arándanos y frutillas.
El embajador de Estados Unidos en Argentina, Peter Lamelas, visitó Tucumán y se reunió con el gobernador Osvaldo Jaldo. Durante el encuentro se trataron temas de cooperación, inversiones, producción y oportunidades entre Argentina y Estados Unidos, según informaron fuentes oficiales.
El 27% de la producción tucumana de limones, arándanos y frutillas se exporta a Estados Unidos. En la reunión se habló de exportaciones, inversiones y condiciones fitosanitarias. Jaldo explicó al embajador el concepto de «Tucumán Primero» y Lamelas respondió que es similar al de su gobierno, de acuerdo con lo declarado por las partes.
Lamelas ya había recorrido el norte del país en abril, cuando estuvo en Jujuy con el gobernador Carlos Sadir, y ese mes también se reunió con Gustavo Sáenz, gobernador de Salta. El objetivo declarado es recorrer las provincias para conocer cada potencial particular.
En París, gobernadores de Mendoza, Entre Ríos, Chubut, Neuquén, Río Negro, Salta, Chaco, Jujuy, Santa Cruz, San Juan, Catamarca y Corrientes participaron de una nueva edición de Argentina Week para ofrecer a inversores sus propios activos. Se trataron temas de minería, litio, energía e infraestructura.
En la primera edición de Argentina Week, en Nueva York, Río Negro firmó con American Minerals un convenio para realizar estudios de prospección y evaluar el potencial geológico del territorio en minerales críticos.
En abril, Jujuy, Catamarca y Salta, integrantes de la Mesa de la Región Minera del Litio, firmaron un convenio con el Consejo Federal de Inversiones para fortalecer la gobernanza del sector y estimular a los proveedores locales. El objetivo declarado es dar reglas claras y seguridad jurídica a los inversores extranjeros.
El texto original, firmado por Fernando León, presidente de la fundación Diplomacia Ciudadana, incluye una interpretación sobre la política exterior argentina y la visión de Juan Domingo Perón sobre la integración continental. Señala que durante décadas se construyó una identificación automática entre nacionalismo y antiamericanismo, y sostiene que esa lectura simplificó el pensamiento de Perón, quien concebía la evolución política internacional como un proceso desde las nacionalidades hacia el continentalismo y el universalismo.
El autor afirma que la izquierda peronista quedó atrapada en categorías políticas de la Guerra Fría y que el debate actual pasa por decidir qué lugar ocupará Argentina en la nueva arquitectura mundial, puntualmente respecto a China. Menciona que si se busca en Asia un modelo de desarrollo económico compatible con la libertad política, la referencia debería ser Taiwán.
León sostiene que la relación entre Argentina y Estados Unidos no pertenece a una fuerza política determinada y que se construye también desde las provincias. El texto concluye que las provincias ya comenzaron a recorrer ese camino y que a la Nación le toca acompañarlas.
