El sismo se registró a las 12:56 hora local con epicentro en la provincia de Herrera. Las autoridades reportaron 27 heridos leves y daños en viviendas, hospitales y carreteras. El Canal de Panamá opera con normalidad.
Un terremoto de magnitud 7,7 sacudió Panamá el viernes a las 12:56 hora local (14:56 hora argentina), según informó el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS). El epicentro se ubicó a 10 kilómetros de Pitaloza Arriba, en la provincia de Herrera, en la zona centro-sur del país.
El Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc) reportó 27 heridos leves en todo el país. El jefe del Centro de Operaciones de Emergencias, René García, informó que «hasta el momento» no hay reportes «de víctimas fatales».
Las provincias más afectadas son Los Santos, Herrera, Veraguas y Coclé. Se registraron daños en viviendas, centros educativos, hospitales, iglesias, edificios gubernamentales, puentes y carreteras.
El presidente José Raúl Mulino afirmó al llegar a una de las zonas afectadas: «El desastre que estamos enfrentando es grande». Agregó que hay carreteras «totalmente colapsadas».
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, aseguró en su perfil de la red social X que su departamento «está movilizando rápidamente recursos y personal para brindar asistencia».
Las autoridades del Canal de Panamá anunciaron que la vía, por donde pasa el 5% del comercio marítimo internacional, opera con «normalidad». El aeropuerto de Tocumen cerró temporalmente y varios vuelos fueron desviados.
Tonosí, una localidad de unos 9.000 habitantes a unos 360 kilómetros de Ciudad de Panamá, es una de las zonas más afectadas. El ministro de Salud, Fernando Boyd, informó que la localidad quedó incomunicada por tierra.
Benjamín González, de 52 años, declaró: «Fue algo muy grande nunca visto, sentimos miedo». Según relató, el temblor lo sorprendió en una finca cercana a La Miel, a unos 40 kilómetros de Tonosí. Al regresar encontró «muchas casas devastadas» y «a todo el mundo aterrorizado» en la plaza del pueblo, que quedó sin luz.
Su vecino, David Castillo, indicó que los moradores están de vigilia y no quieren regresar a sus viviendas porque tienen «miedo que se vuelva a repetir».
En Ciudad de Panamá, miles de personas salieron de los edificios. Salomón Andión, de 46 años, afirmó: «Sentí miedo porque el movimiento fue muy fuerte y largo. Se movieron objetos de gran peso como cómodas, la cama y todos los objetos de la cocina y los animales estaban muy alterados».
El USGS revisó a 7,7 la magnitud del terremoto, tras una primera estimación de 8 y una segunda de 7,6. Según las autoridades, se han registrado más de 100 réplicas, incluso de 6 grados.
Los presidentes de Colombia, Abelardo de la Espriella; de Ecuador, Daniel Noboa; de Guatemala, Bernardo Arévalo; y otros gobiernos se solidarizaron con Panamá y se declararon dispuestos a enviar ayuda de ser necesaria, según publicó la agencia de noticias AFP.
El Banco de Desarrollo de América Latina (CAF) donó 250.000 dólares a Panamá para «atención humanitaria inmediata» y puso a disposición otros 50 millones de dólares «a través de la línea de financiamiento» para emergencias.
