El ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, cuestionó el carácter vinculante de un fallo de la ONU y puso en duda el alineamiento con una eventual candidatura de Cristina Kirchner. El kirchnerismo respondió y la interna del PJ bonaerense se profundiza.
La disputa por el liderazgo del peronismo entre el gobernador bonaerense Axel Kicillof y la expresidenta Cristina Kirchner se intensificó esta semana a partir de declaraciones del ministro de Gobierno de la provincia de Buenos Aires, Carlos Bianco.
Bianco afirmó que un eventual pronunciamiento favorable del Comité de Derechos Humanos de la ONU sobre la situación de la expresidenta no sería vinculante para la Justicia argentina. Además, al ser consultado sobre si el sector que responde a Kicillof se encolumnaría detrás de una candidatura de Cristina Kirchner, respondió que no sabía si lo haría y planteó que el año próximo habrá que ver quién convoca y quién representa más.
El gobernador Kicillof no desautorizó a su ministro. En el kirchnerismo interpretaron ese silencio como una señal de que Bianco expresa la posición del gobernador, aunque el mandatario provincial todavía no haya definido llevar la disputa hasta el final. Los dirigentes Facundo Tignanelli y Teresa García salieron a responder a las declaraciones.
En el entorno de Cristina Kirchner sostienen que no cuestionan que Kicillof quiera construir un proyecto propio ni que busque disputar el liderazgo. Sin embargo, evalúan que ya se entró en zona de campaña electoral y de definición de acuerdos, por lo que consideran que debe dejar de amagar y empezar a definir un rumbo. «Los que ponen en duda si los fallos de la ONU se tienen que acatar o no son los que no quieren a Cristina. Nos parece bien que quieran enfrentarla, pero ya es momento de decirlo abiertamente», declararon.
En el espacio del gobernador tampoco hay una posición uniforme. Bianco y Andrés «Cuervo» Larroque aparecen entre las voces más duras, dispuestas a avanzar en una diferenciación más explícita. Pero la discusión sobre si romper y cuándo hacerlo sigue abierta. Kicillof considera que no es momento de disputar el poder interno, sino de construir desde las bases para llegar mejor posicionado a la negociación. Sostiene que aún hay tiempo para el diálogo, pero reconoce que no tiene una posición dominante para sentarse en lo inmediato a la mesa.
En el kirchnerismo cuestionan el concepto de construcción territorial que plantea el gobernador. «No sabemos de qué bases habla. Cristina, estando presa, construyó más en términos de vínculos con dirigentes que Axel», argumentan. Mencionan los contactos que la expresidenta volvió a establecer con Miguel Ángel Pichetto, Victoria Tolosa Paz y Ricardo Quintela como ejemplos de una capacidad de articulación que, sostienen, no se limita a La Cámpora ni a la estructura bonaerense.
La pelea tendrá nuevas instancias en el calendario. El 17 de octubre, Kicillof encabezará la celebración del Día de la Lealtad en La Matanza, distrito de Fernando Espinoza. El intendente aporta territorio, votos y estructura para mostrar el músculo propio del Movimiento Derecho al Futuro (MDF). La convocatoria buscará exhibir capacidad de movilización y una identidad política que no dependa de los actos organizados por el kirchnerismo.
Máximo Kirchner participará en Chaco de una actividad encabezada por Jorge «Coqui» Capitanich, mientras el kirchnerismo también se movilizará hacia San José 1111, donde Cristina Kirchner cumple su prisión domiciliaria.
La siguiente disputa será por el PJ bonaerense. Kicillof preside el Consejo Provincial desde marzo, como parte del acuerdo que permitió evitar una interna por la conducción del partido. El entendimiento estableció que Máximo Kirchner asumiera la presidencia del Congreso partidario, el órgano que define la estrategia política y electoral y tiene atribuciones para autorizar alianzas. Esa designación deberá formalizarse en el Congreso previsto para noviembre.
El viernes se iban a encontrar las dos partes para definir los términos del encuentro partidario, pero se suspendió por razones de público conocimiento: Bianco negaba a Cristina Kirchner y Tignanelli le respondía que los que hablan de la imposibilidad jurídica de la titular del PJ son a los que les conviene que esté presa.
La pelea no solo estará en la titularidad del Congreso, sino en el peso que finalmente tendrá cada sector en organismos como la Junta Electoral, clave para el cierre de listas que se viene.
Kicillof apuesta a que el tiempo le dé fortaleza para negociar. Parece estar seguro de que aún existe esa instancia. Del otro lado, creen que ese tiempo se agota, que la campaña ya está en marcha y que la estrategia entra en zona de definición.
