Javier Basanta Chao, representante de la Cámara Cordobesa de Instituciones Educativas Privadas, detalló en Punto a Punto Radio que la matrícula equivale a entre dos y tres cuotas y que las instituciones con aporte estatal requieren autorización del organismo de control para modificar aranceles. Las demoras pueden concentrar aumentos de varios meses.
Las familias cordobesas que envían a sus hijos a colegios privados deben prever el costo de las matrículas para el ciclo lectivo 2027, en un contexto en el que algunas instituciones acumularon varios meses sin actualizar sus cuotas. La situación afecta especialmente a los establecimientos que reciben aportes de la Provincia, ya que necesitan la autorización del organismo de control para modificar sus aranceles. En ese escenario, las demoras administrativas pueden concentrar los aumentos de varios meses en un mismo período.
En diálogo con Punto a Punto Radio (90.7 FM), Javier Basanta Chao, representante de la Cámara Cordobesa de Instituciones Educativas Privadas, diferenció el funcionamiento de los colegios con aporte estatal y los que no reciben ese financiamiento. También explicó que “la matrícula suele representar más o menos es entre dos y tres cuotas de la cuota que se paga en un momento determinado”. El importe final depende del arancel que cobre cada institución. «Por eso, las familias deben consultar el valor de la matrícula y las condiciones previstas para las cuotas del próximo ciclo lectivo».
Basanta Chao explicó que “las instituciones que no tienen aporte son libres de incrementar el valor de la cuota de acuerdo a sus necesidades y a su estructura de costos”, señaló. En esos establecimientos, algunas instituciones organizan un cronograma de actualizaciones que contempla la inflación del período y los posibles incrementos salariales. Según el representante, los ajustes suelen calcularse cada cierto tiempo y anticiparse a las familias. Además, aclaró que “no se puede modificar las condiciones de contratación en un año calendario”. Y agregó: “Recién puedo modificar las condiciones para el año siguiente en la aplicación y anticipándoselo a la familia”.
El impacto de las demoras
En los colegios que reciben aportes provinciales, el procedimiento es diferente: las instituciones necesitan la autorización del organismo de control para modificar los aranceles. Basanta explicó que este año solicitaron en dos oportunidades resoluciones de emergencia para evitar que varios meses de aumentos se acumularan en un mismo período.
“Tengan en cuenta que las instituciones educativas presentaron declaración jurada de aranceles entre abril y los primeros días de junio de este año”, detalló. Según explicó, después de presentar la documentación, los establecimientos debieron esperar la apertura de una instancia de rectificación para solicitar nuevos valores.
El representante remarcó que “la institución educativa que tiene aporte tiene que esperar el visado del organismo de control para poder aumentar la cuota”, incluso cuando existe diálogo con las familias. Esa demora puede concentrar varias actualizaciones. “Se acumula la cuota de junio, julio, agosto, septiembre, octubre. Tenemos cinco meses, lo cual lógicamente va a impactar de manera crítica en los esfuerzos de la familia”, sostuvo.
Frente a esta situación, Basanta señaló que el sector busca una alternativa para evitar incrementos concentrados: “Nosotros estamos desde hace mucho tiempo tratando de buscar alguna forma en la cual se pueda actualizar de manera gradual, como se hacen las que no tienen aporte”.
Entrevista realizada en Punto a Punto Radio, en el programa «Es por acá» con Juan Bernaus y Julieta Fantini.
