El analista económico Santiago Llull afirmó que la estabilidad del dólar convive con aumentos en educación, comunicación y salud superiores al índice general, y sostuvo que la inflación interanual no muestra una desaceleración significativa. Sus declaraciones fueron formuladas en Ronda de Economistas, por +Perfil.
El analista económico Santiago Llull se refirió a la estrategia económica del Gobierno en materia cambiaria durante una entrevista en Ronda de Economistas, por +Perfil, el canal de Editorial Perfil. Llull sintetizó esa estrategia con la frase: «Una sola palabra lo resume, dólar planchado». Según explicó, mantener la cotización estable forma parte de los objetivos del programa económico, aunque indicó que esa política convive con tensiones que afectan a distintos sectores.
Aumento de servicios y su impacto en los ingresos
Al analizar los últimos datos de precios, Llull destacó que educación, comunicación y salud registraron aumentos superiores al índice general. Señaló que estos rubros no están regulados y tienen un peso importante en el presupuesto de los hogares de ingresos medios.
«Hay tres rubros que están por arriba del índice que son educación, comunicación y salud», declaró. En ese sentido, sostuvo: «Nadie tiene un aumento del 3% en su salario».
Para el analista, el comportamiento de esos precios expone las consecuencias del ajuste sobre una parte de la población que históricamente accedió a servicios privados de educación y medicina. «Lo que tiene que ver con salud, comunicación y educación golpea mucho para que rompas una matriz social de hace muchísimo tiempo, que es la clase media», afirmó.
Inflación y expectativas económicas
Llull también cuestionó la evolución de la inflación interanual y la comparó con el nivel registrado un año antes. Mencionó un incremento del 31,3% en octubre de 2025 y planteó un escenario del 33,4% para un año después, cifras que utilizó para señalar que el proceso de desaceleración no muestra avances significativos en esa comparación.
«Un año pasó para tener una inflación muy similar y un atraso cambiario», afirmó. A su juicio, la estabilidad del dólar no alcanza por sí sola para despejar las dudas sobre la sostenibilidad del esquema económico.
El analista vinculó ese escenario con las expectativas de la sociedad y la percepción de que el tipo de cambio podría no mantenerse estable en el tiempo. Para ilustrar esa incertidumbre, recurrió a una comparación cotidiana: «Si vos me decís, tenéla hasta el programa que viene, seguramente se va a caer».
En esa línea, agregó que las expectativas ya cambiaron y que parte del público duda de la capacidad de sostener la situación actual.
Finalmente, planteó que el dólar debe evaluarse por su comportamiento dentro de la economía y no solamente como una variable contenida por la política oficial: «Hay veces que los gobiernos dicen, es un activo más de la economía, bueno, entonces que se comporte como tal».
