El presupuesto británico enfrenta incertidumbre por las especulaciones sobre las medidas que anunciará el Gobierno, mientras distintos ministerios reclaman recursos y se debate cómo financiar el incremento en defensa sin agravar el endeudamiento.
El presupuesto del Reino Unido se convirtió en uno de los principales focos de debate político y económico. Según explicó Marcelo Justo para RDC por +Perfil, las especulaciones sobre las medidas que anunciará el Gobierno aumentan a medida que se acerca la presentación de las cuentas públicas, mientras distintos ministerios reclaman recursos para atender sus necesidades.
“Nadie lo sabe, son todas especulaciones, cada vez las especulaciones se van, si se quiere, cerrando más”, sostuvo el analista al referirse a la incertidumbre sobre las decisiones fiscales. Uno de los principales interrogantes es cómo financiar el aumento del gasto en defensa sin comprometer otras áreas del Estado ni agravar el endeudamiento público.
Aumento del gasto en defensa y exigencias de Donald Trump
Uno de los anuncios que alimentó las expectativas fue el compromiso de destinar miles de millones de libras al Ministerio de Defensa y a las Fuerzas Armadas. Para Justo, esta señal tiene implicancias que van más allá de la política interna, ya que se vincula con las exigencias del presidente estadounidense Donald Trump a los países europeos para que incrementen sus aportes a la defensa colectiva de la OTAN.
“El mensaje de defensa tiene su peso porque también apunta, entre otros, al presidente Donald Trump, que siempre le ha exigido a Europa que aumente su gasto de defensa en el marco de la alianza de la OTAN”, explicó.
El analista también señaló que la cooperación militar y las decisiones relacionadas con las licencias para empresas petroleras podrían contribuir a mantener una relación diplomática cordial entre Washington y el Gobierno laborista británico.
Sin embargo, la cuestión central continúa siendo cómo financiar ese incremento del gasto. Entre las alternativas aparecen la reasignación de partidas de otros ministerios, la reducción del gasto social o un mayor endeudamiento público. Estas posibilidades generan tensiones, especialmente porque áreas como salud y educación también necesitan inversiones urgentes.
“Uno se pregunta de dónde sale el dinero”, resumió Justo, quien advirtió que todavía no está claro cómo se distribuirán los recursos ni qué sectores podrían resultar afectados.
Deuda elevada, bajo crecimiento y el temor a repetir la crisis de Liz Truss
La situación económica británica limita el margen de maniobra del Gobierno. Justo destacó que la economía registra un crecimiento débil, mientras la deuda pública se aproxima al 100% del producto interno bruto y el pago de intereses representa una carga considerable para las cuentas estatales.
En ese escenario, el antecedente de Liz Truss, cuya gestión como primera ministra duró apenas 49 días en 2022, funciona como una advertencia sobre los riesgos de anunciar medidas fiscales sin respaldo suficiente. “No quiere repetir eso, pero tampoco puede quedarse quieto, porque existen muchas demandas internas”, señaló el especialista al describir el dilema del Ejecutivo.
Justo también cuestionó la ligereza con la que, según su interpretación, algunos medios presentan la posibilidad de que Rusia ataque a un país miembro de la OTAN antes de que termine la década como argumento para justificar el aumento del gasto militar.
“Pensar en que Rusia va a atacar a un país de la OTAN antes del fin de esta década es pensar en términos de prácticamente una nueva conflagración, por lo menos europea, si no mundial”, advirtió.
