La justicia mercantil de Francia desestimó el reclamo del club galés, que exigía más de 120 millones de euros, y ordenó indemnizar al Nantes por daño moral.
A más de siete años del accidente aéreo que conmocionó al mundo del fútbol, un tribunal mercantil francés resolvió el litigio entre el Cardiff City y el FC Nantes por la muerte del delantero argentino Emiliano Sala. El fallo desestimó la demanda del club galés, que reclamaba una indemnización superior a los 120 millones de euros, y consideró que el Nantes no tuvo responsabilidad en la organización del vuelo fatal.
El tribunal calificó como «extravagantes» las pretensiones económicas de Cardiff y recordó que reclamos similares ya habían sido rechazados por la FIFA, el Tribunal de Arbitraje Deportivo y el Tribunal Supremo de Suiza. Como contrapartida, determinó que el proceso judicial causó un perjuicio moral al club francés, por lo que ordenó a Cardiff pagarle 300.000 euros en concepto de indemnización, más otros 180.000 euros por costos judiciales.
El conflicto se originó tras el traspaso de Sala al Cardiff City en enero de 2019, por una cifra récord de cerca de 17 millones de euros para el club galés. El futbolista de 28 años falleció el 21 de enero de ese año cuando el avión en el que cruzaba el Canal de la Mancha, rumbo a Gales, se estrelló cerca de la isla de Guernsey. En el accidente también murió el piloto, David Ibbotson.
Investigaciones posteriores revelaron graves irregularidades en el vuelo: el piloto carecía de licencia comercial y habilitación para volar de noche, y su certificación estaba vencida. En 2021, el empresario David Henderson, responsable de coordinar el viaje, fue condenado por poner en riesgo la seguridad aérea. Por su parte, el agente Willie McKay, señalado por Cardiff, fue considerado representante del Nantes, aunque la justicia concluyó que no organizó el vuelo ni conocía su ilegalidad.
Tras el accidente, Cardiff cuestionó la validez de la transferencia, pero la FIFA determinó que el pase se había completado correctamente. El tribunal francés ratificó ahora que Nantes no tuvo injerencia en la contratación del transporte y descartó que el club galés hubiera sufrido daños en su reputación.
