El Jefe de Gabinete, Manuel Adorni, enfrenta una sostenida caída en su imagen pública y reclamos de renuncia, mientras recibe un firme respaldo del poder ejecutivo. Se presentan datos de distintas consultoras y el contexto de la causa judicial en su contra.
La posición del Jefe de Gabinete, Manuel Adorni, dentro del Gobierno nacional se encuentra bajo análisis a raíz de los últimos datos de imagen pública y el desarrollo de una causa judicial. Distintas encuestas y mediciones reflejan un deterioro en su valoración positiva y un aumento en los pedidos de renuncia por parte de la ciudadanía.
Según informes de consultoras como Innova y OK Media, la imagen negativa de Adorni se ubicaría en torno al 66%, mientras que entre el 70% y el 73,6% de los argentinos reclama su dimisión. Desde la empresa Reputación Digital, se reporta un seguimiento que indica una imagen negativa del 91%. En contrapartida, el funcionario ha recibido un respaldo explícito y público tanto del presidente Javier Milei como de la secretaria general, Karina Milei, quienes lo han defendido en diversas ocasiones.
En el ámbito judicial, el fiscal federal Gerardo Pollicita investiga al Jefe de Gabinete por un presunto enriquecimiento ilícito. La causa acumula doce medidas de prueba y analiza operaciones inmobiliarias, como la compra de un departamento en el barrio de Caballito y una casa en un country, así como incrementos patrimoniales, viajes y la inclusión de su esposa en una comitiva oficial. La escribana que intervino en las operaciones fue citada como testigo.
El caso ha trascendido el ámbito político y se ha instalado en el debate público, con una mayoría de encuestados que pide explicaciones sobre los viajes investigados. La situación plantea un escenario complejo para el Gobierno, que llegó al poder con promesas de transparencia y lucha contra los privilegios.
