Hugo Morales, ex futbolista, declaró ante la Justicia cómo se concretó la venta de la propiedad al jefe de Gabinete. La investigación por presunto enriquecimiento avanza con nuevas medidas de prueba.
En el marco de la causa por presunto enriquecimiento contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, declaró de manera virtual el ex futbolista Hugo Morales, anterior dueño del departamento en Caballito que Adorni adquirió con una hipoteca privada de 200.000 dólares.
Morales sostuvo ante el fiscal Pollicita que deseaba vender la propiedad desde hacía tiempo. «Quería que me den 250 mil dólares, pero estaba tan deteriorado el departamento que no se vendía», explicó, según información a la que accedió este medio. El ex jugador señaló que luego recibió una oferta por 200 mil dólares. «Me la hicieron dos chicos», indicó, sin mayores precisiones. Agregó que a esos «pibes los vi el día que se escrituró junto a las dos señoras», quienes realizaron el préstamo a Adorni. La inmobiliaria interviniente, según Morales, se encuentra en Mataderos y se llama «Rucci».
El fiscal Pollicita, a cargo de la investigación iniciada por la denuncia de la diputada Marcela Pagano, quien planteó un «desproporcionado incremento» en el patrimonio de Adorni, pedirá más medidas de prueba para obtener mayor información. El testigo aportó chats, audios, capturas de pantalla y datos de la inmobiliaria.
La declaración, realizada de forma virtual a pedido de Morales, está vinculada al departamento de 135 metros cuadrados en la calle Miró 500. Las dudas sobre la operación surgieron al conocerse que, según el Registro de la Propiedad Inmueble, Beatriz Viegas (72 años) figura como acreedora del 50% del crédito hipotecario de 200.000 dólares. La otra mitad aparece asignada a Claudia Sbabo, empleada de una editorial. Ambas mujeres habrían proporcionado el 87% del valor de la propiedad, adquirida por Adorni y su esposa por 230.000 dólares, según documentos públicos sobre los cuales el fiscal solicitó más datos.
Entre la documentación ingresada a la fiscalía, se determinó que existió otra hipoteca privada adquirida por el jefe de Gabinete. En este caso, el préstamo también fue proporcionado por dos mujeres: Graciela Isabel Molina de Cancio (85.000 dólares) y Victoria María José Cancio (15.000 dólares). En la operación intervino la escribana Adriana Nechevenko, citada a declarar este miércoles.
Se aclaró que estas nuevas deudas fueron declaradas ante la Oficina Anticorrupción (OA), pero sin el detalle de cómo se constituyeron dichos créditos. La investigación avanza para esclarecer los movimientos financieros alrededor de la adquisición de propiedades y viajes al exterior del funcionario.
