El ministro de Economía encabeza la delegación argentina en las Reuniones de Primavera del FMI y el Banco Mundial, con el objetivo de destrabar la segunda revisión del programa de financiamiento.
El ministro de Economía, Luis Caputo, viaja este martes a Washington, Estados Unidos, junto al viceministro José Luis Daza y al presidente del Banco Central, Santiago Bausili, para participar de las Reuniones de Primavera del FMI y el Banco Mundial, que se extienden del 13 al 18 de abril.
La agenda del equipo económico incluye un objetivo concreto: avanzar en la segunda revisión del programa de US$20.000 millones con el Fondo Monetario Internacional, cuya aprobación se encuentra demorada y es requisito para un nuevo desembolso. Las conversaciones, que se mantuvieron de forma virtual, continuarán en modo presencial entre el 13 y el 15 de abril.
La revisión, que según el cronograma original debería haberse cerrado a fines de 2025, se centra en la recalibración de las metas macroeconómicas, un paso administrativo clave para el cumplimiento del acuerdo. Fuentes del equipo económico confirmaron que las reuniones continuaron esta semana y no descartan un encuentro con la titular del FMI, Kristalina Georgieva.
En paralelo a las negociaciones externas, se conoció un pedido interno de ajuste del gasto público. Según informó el periodista Luis Majul, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, solicitó a los ministerios un plan para recortar un 2% del gasto corriente y un 20% del gasto de capital, con fecha límite 30 de abril. Majul aclaró que inicialmente había atribuido erróneamente la decisión al ministro Caputo. La información no ha sido oficialmente confirmada por el Gobierno.
En el frente monetario, el Banco Central continúa con su política de compra de divisas, acumulando adquisiciones por US$ 5.421 millones desde comienzos de año. Las reservas internacionales brutas alcanzaron los US$ 45.431 millones al 10 de abril, retornando a un nivel positivo de reservas netas. Analistas señalan, sin embargo, que una parte significativa de las divisas compradas se destina al pago de compromisos financieros.
El FMI ha destacado previamente la importancia de la acumulación de reservas para la Argentina y, en la primera revisión del acuerdo, elogió la resiliencia de la economía ante shocks externos. La discusión en Washington trasciende el desembolso inmediato y se enmarca en la señal política y financiera que el Gobierno busca transmitir respecto al compromiso con el ancla fiscal.
