España, Portugal, Francia, Italia, Alemania y Austria albergan regiones con una tradición vinícola milenaria. Un recorrido por sus rutas más emblemáticas combina la degustación de vinos de renombre con la exploración de paisajes, historia y cultura local.
Varios de los paisajes más destacados de España, Portugal, Francia, Italia, Alemania y Austria están vinculados desde hace dos mil años al cultivo de vid y a la producción de algunos de los vinos más famosos del mundo. El concepto de ‘terroir’, que refleja la influencia del ambiente natural en las cepas, es central en estas regiones. Un viaje por estas rutas ofrece, además de enología, la posibilidad de visitar pueblos con historia, castillos, realizar cruceros fluviales y disfrutar de gastronomía tradicional.
Partiendo desde Florencia, Italia, a 28,5 kilómetros al sur se encuentra Greve in Chianti, considerada la puerta de entrada a la zona del vino Chianti. Esta ciudad medieval alberga la plaza Matteotti, la Iglesia Santa Croce y mercados artesanales. En los alrededores, se pueden visitar el Museo de Arte Sacro, el pueblo amurallado de Montefioralle y localidades como Castellina in Chianti, Radda in Chianti y Gaiole in Chianti, con sus bodegas para degustar el Chianti Classico o el Sangiovese.
Siguiendo 46 kilómetros al sur se llega a Siena, ciudad Patrimonio de la Humanidad. Desde allí, el recorrido puede continuar hacia Montalcino y Montepulciano, pueblos fundados sobre colinas, famosos por la producción de los vinos Brunello di Montalcino y Vino Nobile de Montepulciano, respectivamente.
En Galicia, España, la Ruta del Vino de Ribeira Sacra sorprende por sus viñedos en escarpados cañones. El punto de partida suele ser Monforte de Lemos, donde se encuentran el Palacio de los Condes de Lemos y el Colegio de los Escolapios. La ruta incluye una visita al Centro de Interpretación del Vino y un paseo en catamarán o tren turístico por el río Sil para observar los viñedos, además de monasterios románicos como el de Santo Estevo de Ribas.
La Región Vitivinícola de Oporto y Duero, en Portugal, es Patrimonio de la Humanidad y posee la denominación de origen más antigua del mundo para el vino Oporto. El recorrido, que puede hacerse en auto, barco o tren, se divide en tres zonas: Bajo Corgo, Alto Corgo y Duero Superior. Suele iniciarse en la ciudad de Oporto, con su centro histórico, las bodegas de Gaia y monumentos como la estación de São Bento. A unos cien kilómetros hacia el este se encuentra Peso da Régua, considerada la capital del vino Oporto.
