Tras un mes de pausa, la Fórmula 1 regresa con el Gran Premio de Miami. La FIA introdujo modificaciones técnicas y de seguridad que podrían favorecer al piloto argentino Franco Colapinto, aún en proceso de adaptación a la categoría.
Después de un mes de pausa, la Fórmula 1 aterrizará en Estados Unidos la próxima semana con el Gran Premio de Miami, que presenta un circuito modificado. La Federación Internacional del Automóvil (FIA) oficializó ajustes clave tras las críticas por el funcionamiento de los motores en las primeras tres carreras del año, con el foco puesto en la gestión del ERS (Sistema de Recuperación de Energía) y en nuevos protocolos de seguridad.
Para Franco Colapinto, esta ventana de cambios podría ser una oportunidad estratégica. El argentino, que ha mostrado una rápida adaptación al monoplaza, se vería beneficiado por una conducción más natural y constante. La reducción del «superclipping» y la limitación del torque en zonas de baja adherencia permiten que el piloto tenga mayor control del auto, algo vital para quien todavía suma kilómetros en la categoría reina.
Uno de los puntos más debatidos fueron los arranques con baja potencia. La FIA introdujo un sistema de detección automática que activa el MGU-K si el auto no acelera correctamente, evitando situaciones de peligro extremo en la grilla. Este dispositivo, sumado a las nuevas luces traseras intermitentes para advertir a los que vienen detrás, busca estandarizar la seguridad ante condiciones críticas.
Al tener señales visuales más claras y una entrega de potencia más predecible, Colapinto podrá enfocarse puramente en el ritmo de carrera y en explotar el potencial del chasis del Alpine sin depender tanto de gestiones energéticas artificiales.
