Un informe de NielsenIQ revela que los argentinos compraron un 1,5% más en febrero-marzo de 2026 respecto al año anterior, pero el crecimiento se concentra en almacenes y kioscos, mientras los supermercados pierden terreno y los productos de higiene se retraen.
En febrero y marzo de 2026, los argentinos compraron un 1,5% más que en el mismo bimestre del año anterior, según la Canasta de Consumo NielsenIQ. Sin embargo, el dato positivo esconde una historia más compleja sobre dónde y qué se compra.
Las prioridades al consumir cambian, al igual que los lugares de compra. Mientras categorías como caldos y cervezas muestran signos positivos, los productos de higiene se retraen. El kiosco y el almacén aparecen como los grandes ganadores en lo que va del año, mientras los supermercados sufren.
Según el INDEC, en febrero de 2026 las ventas en mayoristas cayeron un 0,7% respecto al mes anterior, mientras que en supermercados repuntaron un 0,3% en la medición intermensual. En tanto, el relevamiento de NielsenIQ muestra una mejora del consumo de 1% en lo que va del año, pero la distribución por canal rompe cualquier lectura uniforme.
Los supermercados y autoservicios de cadena, asociados a la clase media urbana, registran una contracción del 4,7% en el bimestre. En cambio, los almacenes y negocios de barrio (canales tradicionales) crecen un 6,9%, los autoservicios independientes un 3,4% y los kioscos un 2,8%. El consumo no desapareció: se desplazó hacia el comercio de proximidad, donde el ticket suele ser menor.
Dentro de la canasta, las bebidas son el rubro que más empuja, con un alza del 2,4% en el bimestre. Las no alcohólicas lideran con un 2,2% (traccionadas por energy drinks, aguas minerales y leches chocolatadas), mientras las alcohólicas cierran en 3,0% (impulsadas por cervezas). Los alimentos crecen un 2,2%, donde las golosinas son las que más contribuyen, con un salto del 7,7%, seguidas de los alimentos básicos con un 0,8%.
El consumo de alimentos creció 2,2% en el bimestre respecto al mismo período del año anterior, con un acumulado anual del 1,5%. Las golosinas son el motor del segmento: crecen 7,7% en el bimestre y acumulan 6,5% en el año. Los huevos y figuras de chocolate, el maní con chocolate y las guarniciones para copetín son las categorías que más aportan al crecimiento. Este dato puede leerse como señal de que el consumidor prioriza el placer inmediato cuando el presupuesto aprieta, o como efecto del canal, dado que los kioscos, donde las golosinas dominan, son uno de los pocos canales que crecen con fuerza. También influyó la celebración de Pascuas.
En contraste, los alimentos básicos (aceites, harinas, leches, manteca) apenas suben 0,8% en el bimestre y 0,1% en el acumulado anual. El volumen de productos de la compra estructural está prácticamente estancado. Los alimentos no básicos (galletitas, yogur, mayonesa, pastas frescas, cremas de leche) crecen apenas 0,3% en el bimestre.
Entre las categorías que más crecen en alimentos aparecen sopas, alimentos infantiles, cremas de leche, quesos rallados y en hebras, y mantecas. Las que más caen son galletitas de cereal, postres, leches vegetales, polvos para preparar helados y bolsas para horno. Varios de estos productos que retroceden comparten un perfil: son compras que implican cierta decisión de elaboración o responden a tendencias de consumo recientes, y son los primeros en recortarse cuando el ingreso no acompaña.
Por canal, los supermercados de cadena caen 4,0% en alimentos en el acumulado anual, y en el bimestre la contracción también es de 4,0%. Los autoservicios independientes crecen 2,7% en el año, los canales tradicionales 10,4% en el bimestre, y los kioscos y minimercados muestran números negativos en alimentos, con una caída de 3,4% en el año.
El rubro de cuidado personal y limpieza en su conjunto cae 2,3% en el bimestre y acumula una baja de 2,2% en el año. Dentro de ese bloque, la limpieza del hogar y de la ropa es el segmento que más retrocede: baja 3,8% en el bimestre y 3,2% en el acumulado anual. La tendencia viene deteriorándose desde mediados de 2025. La limpieza del hogar cae 2,6% en el año y la limpieza de la ropa, 4,3%. Entre los productos que más retroceden aparecen los rollos de papel para cocina y el jabón en barra.
