El equipo de Claudio Úbeda perdió 1-0 ante Barcelona en Guayaquil y complicó su situación en el Grupo C. Con 6 puntos, el Xeneize depende de sí mismo pero no tiene margen de error en las últimas dos fechas.
El panorama para Boca Juniors en la Copa Libertadores se complicó tras la caída por 1-0 ante Barcelona en Guayaquil. El equipo de Claudio Úbeda sumó su segunda derrota consecutiva y quedó con 6 puntos, aunque aún depende de sí mismo para avanzar a los octavos de final.
Con dos jornadas restantes en la fase de grupos, el Xeneize necesita ganar sus próximos partidos para asegurar la clasificación. El primer desafío será el 19 de mayo ante Cruzeiro, al que deberá vencer por dos o más goles para revertir el 0-1 sufrido en Belo Horizonte y quedar como líder del grupo. Luego, el 28 de mayo enfrentará a Universidad Católica en Chile.
Si Boca logra dos triunfos, llegará a 12 puntos y se clasificará sin depender de otros resultados. En caso de un triunfo y un empate, deberá esperar lo que hagan sus rivales directos y prestar atención a la diferencia de gol.
El duelo de este miércoles entre Universidad Católica y Cruzeiro será clave para definir la situación del grupo. Si hay un ganador, Boca se mantendrá segundo; si empatan, ambos superarán al Xeneize, dejándolo momentáneamente en puestos de Copa Sudamericana.
Además, el calendario local agrega presión: este sábado Boca enfrentará a Huracán por los octavos de final del Torneo Apertura. Si avanza, deberá afrontar partidos entre semana, lo que podría obligar a una rotación del plantel justo antes de los partidos decisivos de la Libertadores.
