El entrenador de River Plate celebró con euforia el triunfo agónico ante Carabobo por la Copa Sudamericana, pero también apuntó contra las decisiones arbitrales que consideró polémicas.
Del sufrimiento al desahogo y la locura. Así pasó Eduardo Coudet, el DT de River, en el final del partido por la Copa Sudamericana, con el gol de Maximiliano Salas para el triunfo agónico en Venezuela ante Carabobo que el entrenador festejó tirado en el césped, abrazado a dos de sus asistentes. El 2-1 en Valencia fue de alta tensión.
Luego de desperdiciar un penal y ponerse en ventaja ante un rival con 10 jugadores, el equipo millonario se complicó al cometer un penal que generó el empate parcial, sufrir la expulsión de Santiago Beltrán y tener que improvisar un arquero (Matías Viña) porque el Chacho ya había realizado los cinco cambios. Pero lo ganó igual, contra todo.
Más tarde, en las entrañas del estadio Misael Delgado, Coudet entregó su análisis de la victoria. “Para mí, no era expulsión y no fue penal”, sentenció sobre la sanción a Beltrán y la pena máxima marcada ante el planchazo de Juan Cruz Meza. “Las volví a ver. Es claro que va el jugador hacia afuera con dos compañeros cerrando y no es penal porque el jugador de Carabobo le pega a Juan Cruz”, agregó.
Ni el triunfo le hizo dejar en segundo plano las polémicas. “Hay algunas decisiones que no comparto, que pueden suceder. Son decisiones arbitrales, muy finas o no, pero no las comparto y nos llevamos lo que vinimos a buscar”, continuó.
Ante el escenario complicado en el tramo final, con 10 jugadores y el lateral Matías Viña improvisado como arquero, Coudet apeló a una frase: “Que la ambición de ganar supere el miedo a perder. Ésa es la realidad”, respondió.
También tuvo margen para un contrapunto con un periodista que le insinuó que Carabobo se veía mejor tras el empate. Coudet no aceptó ese punto de vista: “Yo hago mi análisis y vos el tuyo. No lo vi de esa manera, pero te escucho. En el primer tiempo podíamos ir ganando por dos o tres goles y era inmerecido el empate”.
En 12 partidos como DT de River, el balance indica nueve triunfos, un empate y dos derrotas. En la Sudamericana, los tres triunfos que alcanzó fueron ajustados: dos 1-0 y este 2-1. “Jugamos muy bien y podríamos haber hecho una gran diferencia. (Si no pasó) fue mérito del arquero rival, que fue la figura del partido”, sentenció.
De cara a lo que viene, con los octavos de final del Apertura ante San Lorenzo el domingo próximo, Coudet señaló: “Tuvimos una linda charla a nivel grupal y hoy se vio reflejada. Lástima que sea de esta manera, más allá de que a veces es lindo ganar así en la última. Pero se vio una actitud muy buena”.
“Quedan 20 días a full y tenemos que dar todo lo que tenemos”, avisó antes del saludo final y emprender regreso. En la mañana del viernes, River estará en Ezeiza entrenando y por la tarde quedará concentrado para el duelo con el Ciclón.
