El cofundador de Microsoft, Bill Gates, alertó sobre los efectos sociales de la inteligencia artificial y la automatización, y sugirió que los gobiernos evalúen modificar los sistemas impositivos para que robots e IA tributen en el mediano plazo.
Bill Gates, cofundador de Microsoft y una de las voces más influyentes en el ámbito tecnológico, volvió a pronunciarse sobre el avance de la inteligencia artificial (IA) y su impacto en la sociedad. En una entrevista con el diario australiano Australian Financial Review, el empresario analizó el reemplazo de trabajadores por sistemas automatizados y propuso cambios en las estructuras fiscales para mitigar los efectos del desplazamiento laboral.
Gates reconoció el potencial de la IA para mejorar la productividad, pero advirtió que el punto crítico no es solo la eficiencia, sino el impacto social que genera la pérdida de empleos. Según su visión, los gobiernos deberían prepararse para modificaciones estructurales si la tendencia continúa. «Todavía no hemos llegado al punto en el que sea necesario cambiar por completo las estructuras fiscales, pero quizá lo hagamos dentro de cinco años», afirmó. Y agregó: «Se podría intentar trasladar la carga fiscal del trabajo (al menos del trabajo de los sectores de ingresos medios o bajos) al capital o, más concretamente, hacer tributar a los robots y la IA».
El magnate también se refirió a la dinámica competitiva global del sector. Señaló que la expansión de la IA impulsa una carrera donde las empresas reducen precios y aceleran lanzamientos para no quedar rezagadas. «Los gobiernos deberían contar con una política de competencia», declaró Gates, «pero lo que estamos viendo ahora es una competencia desmesurada». Además, mencionó el papel de China en el desarrollo de modelos gratuitos, lo que presiona al resto de las compañías a ajustar sus estrategias.
Para Gates, el riesgo no es inmediato, pero sí relevante: la concentración del liderazgo tecnológico en pocos actores. «No sería deseable que un solo país o una sola empresa fuera el único referente en materia de IA. Pero no creo que las cosas vayan por ese camino, al menos por ahora», señaló.
En el cierre de su intervención, Gates puso el foco en el entusiasmo inversor que rodea al sector. Considera que muchas empresas actuales no lograrán sostener su valor en el tiempo y que el mercado aún está en una fase de sobreexpectativas. «La mayoría de las empresas de IA fracasarán», advirtió. En ese contexto, recomendó priorizar compañías con bases sólidas y trayectoria tecnológica, mencionando a gigantes ya establecidos como opciones más seguras para perfiles de inversión no especializados.
