El presidente ruso encabezó la celebración en Moscú con un acto de 45 minutos, sin armamento pesado y con menor presencia de líderes extranjeros, en medio de una tregua de tres días acordada con Ucrania.
El presidente ruso, Vladimir Putin, encabezó este sábado en Moscú los festejos por el Día de la Victoria, que conmemora la derrota de la Alemania nazi, con un desfile militar de formato austero y un discurso en el que criticó a la OTAN por su apoyo a Ucrania.
La celebración se realizó en el marco de una tregua de tres días mediada por Estados Unidos entre Rusia y Ucrania, tras más de cuatro años de conflicto. El acto comenzó poco después de las 10 de la mañana, hora de Moscú (07H00 GMT), con una formación de soldados portando la bandera rusa en la Plaza Roja, según imágenes televisivas.
El desfile duró aproximadamente 45 minutos, incluyendo el discurso presidencial, y no incluyó exhibición de armamento pesado. A diferencia del año anterior, cuando asistieron una veintena de líderes internacionales de países como China y Brasil, esta vez solo acudieron representantes de Bielorrusia, Kazajistán, Malasia y Eslovaquia. Por primera vez en casi dos décadas, el desfile se realizó sin tanques, misiles ni otras armas pesadas, excepto la tradicional exhibición aérea de aviones de combate.
Las autoridades rusas atribuyeron el cambio de formato a la “situación operativa actual”, en referencia a la amenaza de ataques ucranianos. El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, indicó que se adoptaron “medidas de seguridad adicionales”.
En su discurso, Putin afirmó que la ofensiva rusa en Ucrania es una “causa justa” y cargó contra los países de la OTAN. “El gran éxito de la generación victoriosa inspira hoy a los soldados que llevan a cabo la operación militar especial. Afrontan una fuerza agresiva, armada y apoyada por el conjunto del bloque de la OTAN”, declaró. “Estoy firmemente convencido de que nuestra causa es justa. Estamos juntos. La victoria fue nuestra, y lo será por siempre”, agregó.
La celebración estuvo precedida por la entrada en vigor de una tregua de tres días anunciada por el presidente estadounidense, Donald Trump, quien calificó la pausa como el posible “comienzo del fin” de la guerra. El presidente ucraniano, Volodímir Zelensky, respondió con un decreto que declaraba temporalmente la Plaza Roja fuera de los límites de ataques ucranianos, en tono burlón. Peskov calificó esa medida como una “broma tonta” y afirmó que Rusia no necesita permiso para celebrar su Día de la Victoria.
Tras más de cuatro años de conflicto, Rusia controla cerca del 20% del territorio ucraniano, incluida la península de Crimea, anexionada en 2014.
