Con un gol de penal y resistiendo con un jugador menos durante gran parte del segundo tiempo, Gimnasia derrotó 1-0 a Vélez y se clasificó para los cuartos de final, donde enfrentará a River.
Gimnasia extendió su racha invicta a siete partidos (seis por el torneo Apertura y uno por la Copa Argentina) y logró clasificarse a los cuartos de final tras vencer por 1 a 0 a Vélez. El partido, disputado en el estadio José Amalfitani, tuvo un desarrollo intenso y estuvo marcado por la expulsión del defensor Enzo Martínez al inicio del segundo tiempo.
El único gol del encuentro llegó desde el punto penal, ejecutado por Marcelo Torres, quien convirtió de derecha, cruzado, tras un rebote en el palo derecho. El VAR, a cargo de Germán Delfino, convalidó la falta de Joaquín García sobre el delantero. Con esa ventaja, el equipo platense se replegó y resistió los ataques de Vélez, que no logró concretar sus oportunidades.
El duelo también tuvo un condimento especial: la amistad entre los técnicos Ariel Pereyra (Gimnasia) y los hermanos Guillermo y Gustavo Barros Schelotto (Vélez), quienes fueron compañeros en el club platense en los años 90. Pereyra había anticipado con ironía que conocería bien a sus rivales, y su planteo táctico resultó efectivo.
Vélez intentó reaccionar con los ingresos de Matías Pellegrini, Diego Valdés y Dilan Godoy, pero la defensa de Gimnasia, bien organizada, neutralizó los centros y las llegadas. El Fortín acumuló su cuarto partido sin victorias en el torneo y fue reprobado por su público. Gimnasia, en cambio, celebró y ya piensa en el próximo desafío: visitar a River el miércoles a las 21:30 en el Monumental.
