El escritor chileno Gonzalo Maier presentó su novela ‘Hong’ en Argentina, editada por Eterna Cadencia. En una entrevista, abordó temas como el proceso creativo, la relación entre arte y vida cotidiana, y la democratización de la publicación.
El escritor chileno Gonzalo Maier, nacido en Talcahuano en 1981, publicó su novela Hong en Argentina a través de la editorial Eterna Cadencia. En una entrevista con Clarín, el autor afirmó que el libro surgió “sin querer, como casi todo”, mientras trabajaba en otro proyecto.
Según Maier, la inspiración llegó al ver una película del director surcoreano Hong Sang-soo, que retrata a una novelista que no escribe y una actriz que ya no actúa. “Pensé: esto me interesa y no sé cómo nombrarlo. El libro fue el modo de rodearlo”, declaró. Agregó que no buscaba escribir un ensayo sobre Hong ni una ficción que lo usara de excusa, sino “algo intermedio, un poco parásito”.
La nouvelle, de poco más de ochenta páginas, explora temas como el deseo de creación, el dinero, la supervivencia, la escasez y la ética en el arte contemporáneo. Utiliza un montaje paralelo entre un personaje que aspira a ser escritor y el cine minimalista de Hong Sang-soo.
Consultado sobre la extensión de las obras, Maier sostuvo: “No soy militante de ningún tipo de extensión. Una novela de ochocientas páginas me parece una catedral y prefiero construir quioscos. Casas ligeras que se puedan mover, desarmar, rehacer”.
En relación con la democratización del arte a través de internet, el autor afirmó: “Que cualquiera pueda publicar es una cosa, otra distinta es pensar que publicar sea lo mismo que hacer una obra”. Destacó que Hong Sang-soo continuó filmando cuando el cine coreano se volvió una industria global, manteniendo su estilo de producciones pequeñas con amigos.
Maier también abordó la noción de lo pretencioso en el arte. “Pretender, en un sentido estricto, es aspirar a algo que todavía no se tiene. Toda obra que valga la pena es pretenciosa”, señaló. Prefirió a alguien que diga “quiero hacer una obra maestra” y fracase, antes que a quien finja humildad mientras espera reconocimiento.
Sobre la recepción de las obras, el escritor indicó que el problema actual es la atención del público. “La atención se convirtió en un músculo atrofiado. Si entras a una plataforma y no estás lo suficientemente concentrado es probable que termines viendo seis tráileres y media serie”, explicó.
Finalmente, Maier reflexionó sobre la repetición en la obra de Hong Sang-soo: “Filma casi la misma película hace veinte años y cada una es distinta. Eso, para un escritor, es incómodo: uno quisiera creer que cambia, que evoluciona. Hong susurra al oído lo contrario: que uno siempre escribe más o menos el mismo libro y que la tarea es aceptarlo sin resignarse”.
