La Secretaría de Asuntos Nucleares difundió un documento de 80 páginas que define los lineamientos de la política nuclear del país para el próximo año, organizados en cuatro objetivos jerarquizados.
El gobierno difundió este domingo los “Lineamientos de la Política Nuclear Argentina 2026”, un documento elaborado por la Secretaría de Asuntos Nucleares, que desde diciembre pasado encabeza Federico Ramos Nápoli, dentro del Ministerio de Economía a cargo de Luis Caputo.
Ramos Nápoli estuvo al frente a principios de este año del proceso de remoción del ahora ex presidente de Nucleoeléctrica Argentina SA (NASA), Demián Reidel, en un contexto de acusaciones por sobreprecios, conflictos con los técnicos de NASA y creciente influencia de la nueva Secretaría.
Reidel es un economista y físico egresado del Instituto Balseiro. El presidente Javier Milei mencionó en un discurso en la República Checa que trabajaban juntos en un paper que podría ganar el Premio Nobel.
Los cuatro pilares
Según un resumen del documento de 80 páginas, la doctrina y el horizonte estratégico del sector se organizan en torno de “cuatro objetivos jerarquizados”:
1- Exportaciones nucleares de alto valor agregado: El plan fija como prioridad “la consolidación del ecosistema nuclear como un sector más de la economía argentina” mediante una “búsqueda activa de generación de divisas mediante la exportación de productos y servicios nucleares de alto valor agregado”.
2- Seguridad energética: Se resalta la contribución nuclear “a una matriz eléctrica argentina firme, despachable y a costo competitivo, en la proporción y bajo las condiciones que cada decisión específica de inversión justifique en términos económicos”.
3- Preservación y desarrollo de la capacidad tecnológica nacional: Este pilar se considera “condición necesaria de los dos objetivos precedentes” y “activo estratégico cuya conservación se justifica por sí misma en términos de seguridad nacional y proyección internacional”.
4- Liderazgo regional y posicionamiento geopolítico: Se resalta “la pertenencia argentina al grupo restringido de países con capacidad nuclear plena en ventajas concretas de inserción internacional, alianzas estratégicas y participación en los foros multilaterales”.
Conducción política y operación nuclear
El documento subraya que la nueva Política Nuclear Argentina “separa con claridad la conducción política de la operación del sector” y que “por primera vez, convoca al sector privado a invertir para potenciar cada eslabón del sector nuclear argentino”.
Otra de las afirmaciones recuerda que la Argentina “domina el ciclo completo del combustible nuclear —capacidad que poseen pocos países en el mundo— y cuenta con credenciales de no proliferación intachables”.
En una nota publicada en marzo por Infobae, Ramos Nápoli señaló el alto costo —que cifró en USD 750 millones— que para la Argentina había tenido el desarrollo del reactor Carem 25, al que emparentó con la “liturgia nuclear de la soberanía”, sin logros reales.
La crisis que se busca dejar atrás
En febrero de este año la salida de Reidel, el expresidente de NASA, fue precedida por funcionarios de su entorno señalados por presuntos manejos irregulares de fondos. A principios de mayo, el fiscal federal Ramiro Gonzáles impulsó una investigación penal contra Reidel por presuntos gastos particulares realizados durante tramos de su gestión con tarjetas de crédito corporativa. Reidel rechazó una nueva denuncia por supuestas irregularidades y reclamó una investigación “inmediata” para demostrar que se trata de falsas acusaciones.
