Profesionales de la óptica recomiendan que las gafas de sol cuenten con homologación, certificado europeo y control sanitario para evitar daños oculares como cataratas o degeneración macular.
Con el aumento de la exposición solar, el uso de gafas de sol se vuelve frecuente. Especialistas en salud ocular advierten sobre los riesgos de adquirir gafas de sol en bazares o mercadillos sin garantías, y recomiendan optar por productos homologados, con certificado europeo y control sanitario.
Cristina Incógnito, de Multiópticas, señaló que “hay gente que viene y pregunta, y hay quien prefiere las opciones baratas”. Incógnito indicó que “lo ideal para todos es que las gafas de sol tengan la homologación adecuada, que cuenten con un certificado europeo para evitar daños importantes en nuestra calidad visual”. Entre los problemas asociados a una protección inadecuada mencionó cataratas y degeneración macular.
Daniel Martínez, de Óptica Martínez, explicó que “en óptica siempre se cumplen los protocolos sanitarios a la hora de fabricar las gafas”. Martínez destacó que las lentes homologadas filtran la radiación ultravioleta y están “libres de aberraciones”, lo que previene mareos, incomodidad o visión distorsionada.
En cuanto a los filtros, los ópticos recomiendan el de categoría 3 para uso diario. El filtro 4, más oscuro, se utiliza en nieve o deportes acuáticos, pero no está recomendado para conducir. Incógnito advirtió que “es tan oscuro que podrías no ver bien”.
Las gafas polarizadas son una opción solicitada para eliminar reflejos y brillos al conducir o en exteriores. Martínez señaló que la lente verde oscura polarizada es una elección habitual. También aumenta la demanda de gafas de sol graduadas, especialmente para personas con miopía, hipermetropía o astigmatismo.
