El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, afirmó que España ya se encuentra en el 2% del PIB en gasto de defensa y ha entregado todas las capacidades demandadas por la OTAN, en contraste con otros aliados.
El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, declaró que España «está ya en el 2%» del gasto en defensa respecto al PIB y «ha entregado todas las capacidades que le ha solicitado la alianza». En una entrevista en ‘La hora de La 1’ de TVE, recogida por Europa Press, Albares sostuvo que «hay cuatro aliados que no han alcanzado el 2 por ciento y hay tres que no han entregado todas las capacidades que ha solicitado la OTAN» para una defensa común.
El ministro reiteró su apoyo a una «seguridad común europea» y a un «ejército europeo», aunque señaló que esto «no va en contra de la OTAN» sino «todo lo contrario». Afirmó que «este es un momento para que Europa de un salto en su soberanía» y que «es el momento de que Europa tenga una seguridad común y una disuasión común independientemente de cuál sea el posicionamiento de los Estados Unidos».
Consultado sobre el posible repliegue de tropas estadounidenses anunciado por el presidente Donald Trump, Albares defendió el «compromiso» de España con la seguridad euroatlántica y recordó que actualmente hay más de 2.000 soldados españoles desplegados en el flanco este, «en máximos históricos».
En otro orden, Albares celebró que Turquía sea el país anfitrión de la cumbre de la OTAN de esta semana y destacó la importancia de la «vecindad sur», señalando que «hay amenazas desde el sur mucho más híbridas, pero a las que hay que hacer frente».
Respecto a la externalización de centros de retorno de inmigrantes, el ministro indicó que el Gobierno está en contra de que la Unión Europea haya aprobado este mecanismo porque considera que «no es respetuoso con la dignidad de los seres humanos» y «es ineficaz». Defendió la política migratoria española, citando datos de Frontex que muestran una caída de hasta el 60% en todas las rutas de entrada de migrantes irregulares a España, y atribuyó este resultado al «diálogo político de alto nivel con los países de origen de tránsito» y a la «cooperación al desarrollo con los países de África Occidental».
