Un informe científico analiza cómo la ancestría genómica y factores hereditarios influyen en el rendimiento atlético, en el contexto del Mundial de fútbol.
Buenos Aires, 7 julio (NA) — En el marco del Mundial de fútbol, la ciencia aporta datos sobre los factores biológicos y ancestrales que inciden en el rendimiento deportivo. Según un informe de la Agencia Noticias Argentinas, estudios de ancestría genómica permiten desglosar la composición genética promedio de los argentinos y su vínculo con el alto rendimiento.
Los datos indican que la población argentina posee un 40% de origen europeo, un 25% asiático, un 20% americano y un 10% africano. El informe señala que, si bien no hay una presencia evidente de afrodescendientes en la Selección argentina, el 10% de los argentinos posee ancestría africana, aunque en promedio representa menos del 5% de su ADN individual debido a procesos de mezcla histórica. Asimismo, se estima que el 8% de los argentinos tiene trazas de ADN de la región de Bangladesh.
En cuanto al rendimiento deportivo, el informe sostiene que la genética explica aproximadamente el 66% de la diferencia del estado atlético entre las personas. Adrián Turjanski, investigador del CONICET y director científico de Gen360, afirmó: “Nuestros genes influyen en el tipo de deporte en el que podemos sobresalir”. Entre los factores detallados se encuentran:
- Fibras musculares: los futbolistas suelen tener predominio de fibras intermedias, que otorgan capacidad aeróbica para resistir la fatiga durante los 90 minutos en deportes de esfuerzo intermitente.
- Gen ACTN3: crucial para producir alfa-actinina-3 en fibras de contracción rápida; los atletas de élite suelen poseer una variante funcional que potencia explosión y velocidad.
- Gestión de la energía: genes como el PPARGC1A regulan el transporte de glucosa y oxidación de lípidos, modulando la capacidad oxidativa del músculo durante el ejercicio intenso.
El informe también destaca la importancia del mapa genético para prevenir lesiones. Variantes en genes como COL1A1 (colágeno tipo 1) o MMP3 pueden determinar mayor predisposición a ruptura de ligamentos cruzados o del tendón de Aquiles. Turjanski declaró: “Conocer esta información es importante para personalizar el entrenamiento e implementar conductas preventivas”. La medicina de precisión permite ajustar nutrición y rutinas según el ADN para alcanzar mejores resultados en menor tiempo.
