El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, respondió a su par argentino, Javier Milei, tras su participación en la convención del Partido Liberal que oficializó la candidatura de Flávio Bolsonaro. Lula utilizó el término “pacotada” (disparate) para referirse a la presencia de Milei.
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, calificó como un “disparate” (pacotada, en portugués) la asistencia del mandatario argentino, Javier Milei, a la convención del Partido Liberal en San Pablo, donde se formalizó la candidatura de Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro. La declaración fue realizada el miércoles por la noche durante una convención del Partido Socialista Brasileño en Brasilia, en la que Lula oficializó su candidatura a la reelección.
“Ustedes vieron el disparate que vino a hacer el presidente de la Argentina. Pero yo amo la Argentina y no va a cambiar eso por culpa de esa cosa. Mientras yo sea presidente nadie de afuera podrá interferir en las elecciones brasileñas”, afirmó Lula.
En el acto del sábado en San Pablo, Milei se refirió a Lula como “ladrón” y “presidiario” sin nombrarlo directamente. También calificó al juez de la Corte Suprema brasileña Alexandre de Moraes como “basura calva”, luego de que el magistrado le negara permiso para visitar a Jair Bolsonaro, quien cumple prisión domiciliaria por un intento de golpe de Estado en 2022. Milei advirtió sobre “el riesgo Lula” y llamó a los brasileños a salir del “sometimiento al zurdo”.
Tras los dichos de Milei, Brasil llamó a consultas a su embajador en Buenos Aires, Daniel Raimondi. El domingo, Milei declaró en radio Mitre que “el gobierno de Brasil” puso “el 25% de los recursos” de una “campaña antiargentina” en redes sociales durante el Mundial 2026, y señaló que fue “financiada” por “cabezas progresistas” de México y el Partido Demócrata estadounidense. “Y después me vienen a hablar de interferencia”, dijo Milei, y sostuvo que “un grupo de brasileños que mandó Lula jugó activamente” en su contra durante la campaña electoral de 2023.
En respuesta, la Cancillería brasileña convocó al embajador argentino en Brasil para dar explicaciones sobre las “ofensas” de Milei. Una fuente diplomática citada por la agencia AFP indicó que Milei “ofendió a dos poderes, al pueblo y a la democracia brasileñas”.
El domingo, Lula declaró en un acto con sindicalistas que seguirá gobernando “sin injerencia de nadie” porque “en Brasil no se acepta que nadie meta la nariz donde no es llamado”. El lunes, consultado por periodistas sobre los dichos de Milei, respondió con ironía: “¿Quién es ese tipo?”.
El presidente de la Corte Suprema brasileña, Edson Fachin, emitió una nota en la que criticó la “referencia irrespetuosa” de Milei hacia el juez Moraes y deploró sus “manifestaciones incompatibles con el civismo que debe caracterizar las relaciones entre Estados”. El presidente del Partido de los Trabajadores, Edinho Silva, afirmó que Milei “no está a la altura del cargo que ocupa”. El vicepresidente de Brasil, Gerardo Alckmin, calificó los dichos como “lamentables” y sostuvo que esa “grosera actitud” es perjudicial para la Argentina.
Lula y Milei mantienen una relación sin reuniones bilaterales. En su último viaje a Argentina en 2025, Lula visitó a la expresidenta Cristina Kirchner, quien cumple prisión domiciliaria por corrupción.
