La relación entre Argentina y Brasil registra un congelamiento que afecta la agenda del Mercosur. En paralelo, Brasil y Estados Unidos mantienen una disputa por la acreditación de un embajador. Uruguay expresó su preocupación y ofreció mediación.
La relación bilateral entre Argentina y Brasil atraviesa un período de tensión que impacta en el funcionamiento del Mercosur. Las conversaciones entre ambos países se encuentran suspendidas, lo que afecta la agenda comercial del bloque regional.
El canciller de Uruguay, Mario Lubetkin, calificó la situación como una «muy mala noticia» y señaló que afecta a los socios menores del bloque, como Uruguay y Paraguay. «Lo observamos muy mal, por cierto. Esto no ayuda a nadie», declaró Lubetkin ante medios de prensa.
Uruguay ejerce actualmente la presidencia pro témpore del Mercosur y de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC). Según Lubetkin, la tensión entre Argentina y Brasil dificulta el avance de las negociaciones comerciales que Uruguay impulsa durante su mandato.
El canciller uruguayo expresó su expectativa de que ambos gobiernos encuentren mecanismos de diálogo para reducir las tensiones. «Espero que a nivel de Estado se encuentren los mecanismos de diálogo para bajar las tensiones y poder avanzar», afirmó. También indicó que Montevideo está dispuesto a oficiar de mediador si las partes lo solicitan, aunque aclaró que no existe una gestión formal en curso.
En paralelo, Brasil y Estados Unidos mantienen un conflicto diplomático. El Departamento de Estado estadounidense revocó la visa de la embajadora brasileña en Washington, Maria Luiza Viotti. La medida responde a la demora de Brasil en aprobar al diplomático Daniel Pérez, propuesto por Estados Unidos en junio para ocupar la embajada en Brasilia.
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, calificó la decisión de Estados Unidos como «irresponsable» e «impensada». Durante una entrevista, Lula declaró: «A Estados Unidos no le importa tener un embajador en Brasil. ¿Y ahora pretenden enviar uno y creen que estamos obligados a hacerlo en la fecha que ellos quieren? No es justo ni posible. Queremos que nos traten con respeto».
La Secretaría de Comunicación Social del gobierno brasileño emitió un comunicado en el que calificó de «falsas» las razones expuestas por Washington y afirmó que la decisión estadounidense responde a motivaciones ideológicas. Además, Lula anunció que no recibirá las cartas credenciales de nuevos embajadores extranjeros hasta después de las elecciones de octubre.
