El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, descartó una ofensiva militar y optó por sanciones económicas contra Irán, mientras que el líder religioso Mojtaba Khamenei designó a dos generales de la Guardia Revolucionaria en puestos clave, lo que endurece la posición iraní sobre el estrecho de Ormuz.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, descartó una ofensiva militar para abrir el estrecho de Ormuz y optó por desplegar una batería de sanciones económicas contra Irán, que se anunciarían en los próximos días. La medida fue comunicada por el mandatario en el marco de la escalada de tensiones bilaterales.
En paralelo, se registraron cambios en la estructura de poder de Irán. Mojtaba Khamenei, líder religioso iraní, designó a Mohsen Rezaee como su representante en el Consejo Supremo de Seguridad Nacional. Rezaee es un general de la Guardia Revolucionaria con influencia en la definición de la estrategia geopolítica del país.
Además, Mojtaba Khamenei nombró a Mohammad Baqer Zolqadr como su principal asesor político. Zolqadr, también general, asumió el cargo un día después de lanzar un ultimátum a Estados Unidos como condición para la apertura del estrecho de Ormuz.
En declaraciones a la agencia estatal IRNA, Zolqadr sostuvo: “Hasta que Estados Unidos no corrija su comportamiento, el estrecho de Ormuz no se abrirá”. El ultimátum incluye cinco condiciones: poner fin a la guerra y la agresión contra Irán y sus aliados en Líbano, Palestina, Yemen e Irak; levantar el bloqueo naval y retirar las fuerzas militares de los alrededores de Irán; pagar los daños y perjuicios de las dos guerras de agresión contra Irán; levantar las sanciones contra la nación iraní; y liberar los bienes congelados del pueblo iraní.
El ultimátum fue avalado por la Guardia Revolucionaria y por Mojtaba Khamenei. Según analistas, esta situación afecta la estrategia del vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, quien había apostado al diálogo con el canciller iraní Abbas Araghchi y con el titular de la Cámara de Diputados de Irán, Mohammad Bagher Ghalibaf. Ambos funcionarios iraníes ahora tendrían un rol secundario en la toma de decisiones.
Trump encargó al secretario del Tesoro, Scott Bessent, el diseño de un paquete de sanciones económicas destinado a forzar una nueva negociación con Teherán. Las medidas se conocerían en los próximos días. Irán mantiene un acuerdo con Omán sobre el estrecho de Ormuz y solo permitiría la libre navegación si Estados Unidos acepta el ultimátum de Zolqadr.
En este contexto, el precio del barril de petróleo abrió al alza, lo que afecta a la economía estadounidense, que depende del tráfico de combustible por Ormuz. El aumento del crudo también podría influir en las elecciones de medio término en Estados Unidos, donde Trump busca ratificar su agenda política.
Según fuentes oficiales, Trump no ordenaría el retiro de las tropas estadounidenses en Medio Oriente ni el pago de reparaciones a Irán. Si las sanciones no logran su objetivo, el presidente de Estados Unidos volvería a considerar una ofensiva militar como opción para abrir el estrecho.
