El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires declaró por 90 días la emergencia de la actividad de compra, venta y reparación de celulares usados, con el objetivo de reforzar los controles y evitar que equipos provenientes de robos ingresen al circuito comercial formal.
El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires declaró, de manera transitoria, la «emergencia de la actividad por 90 días corridos» para la venta y reparación de celulares usados. La medida fue dispuesta mediante el decreto 295/26 firmado por el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, y establece un esquema extraordinario de controles mientras se completa la implementación de un sistema de registro y trazabilidad para esas actividades.
Según el decreto, durante el período de emergencia, la Agencia Gubernamental de Control (AGC) y el Ministerio de Seguridad porteño implementarán medidas extraordinarias y realizarán operativos coordinados en los comercios y ámbitos que presenten mayores indicadores de riesgo. Los locales deberán acreditar el origen legítimo de los celulares, partes y repuestos que tengan para la venta o reparación. La AGC podrá realizar procedimientos extraordinarios de fiscalización y disponer la clausura de aquellos establecimientos que no puedan demostrar la legítima compra o tenencia de los equipos.
El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, sostuvo a través de su cuenta de X: «Se terminó la mafia de los celulares robados. Declaramos la emergencia para caerles con todo el peso de la ley. Que quede claro, el que compra un teléfono robado para desarmarlo y venderlo por partes no es un comerciante: es un delincuente que forma parte de una red mafiosa».
El decreto crea las denominadas «Zonas de Alta Criticidad», determinadas a partir de indicadores como la concentración territorial de delitos e infracciones, los secuestros y recuperos de celulares, denuncias, resultados de operativos, cantidad de establecimientos y antecedentes de incumplimientos. En una primera etapa, las zonas identificadas son Retiro–Microcentro, Balvanera–Once, Liniers–Límite Oeste y Chacarita–Villa Crespo.
En esas zonas, mientras dure la emergencia, se suspenderá el inicio y la tramitación de nuevas autorizaciones de actividad económica, así como las transferencias y las ampliaciones de rubro o superficie destinadas a la comercialización o reparación de celulares usados. Al respecto, Macri afirmó: «En las zonas de alta criticidad, no se va a habilitar ni un solo local más de ‘reparación de celulares’ y van a tener que demostrar el origen de cada pieza que tengan».
El ministro de Justicia porteño, Gabino Tapia, también se refirió a la medida a través de sus redes sociales y declaró: «Si robaste un celular en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, olvidate de revenderlo. Se terminó el negocio del robo y reventa».
Además, el decreto contempla la implementación de un registro de trazabilidad de las actividades de reparación y comercialización de celulares usados, con el objetivo de identificar a los establecimientos, los equipos y las operaciones realizadas.
