Mientras las ventas minoristas en Córdoba caen un 14% interanual, un relevamiento detectó al menos 19 nuevos bazares con mercadería importada de China concentrados en pocas cuadras del centro. Comerciantes tradicionales atribuyen el fenómeno a la diferencia de precios y a la estrategia de compra por contenedor.
En el centro de Córdoba, un fenómeno comercial se expande: la apertura de bazares con mercadería importada de China. Un relevamiento de Perfil Córdoba identificó al menos 19 nuevos locales de este tipo en un área reducida, que incluye la peatonal y zonas aledañas como 9 de Julio, San Martín, Boulevard San Juan, Rivera Indarte, Olmos, Rivadavia, Vélez Sarsfield, Rosario de Santa Fe, Deán Funes, avenida Colón e Ituzaingó.
La Cámara de Comercio de Córdoba (CCC) informó una caída interanual del 14% en las ventas minoristas durante julio. En paralelo, los bazares chinos registran un aumento constante de ventas, según declaraciones de vendedores de esos comercios.
Un comerciante tradicional con más de dos décadas en el rubro explicó: “Es el boom del momento. Ellos tienen otra logística y otra forma de hacer negocios. Compran por contenedor y te copan la manzana. Si no encontrás algo en un local, caminás cincuenta metros y lo encontrás en otro. Siempre tienen mucho de lo mismo y pueden montar varios negocios en pocas cuadras”.
Otro comerciante indicó que el desembarco de estos comercios se aceleró hace aproximadamente dos años: “Acá donde había una financiera ahora hay un bazar. Donde estaba otro negocio también abrió uno nuevo. En muy poco tiempo aparecieron varios locales más”.
Un propietario de años sostuvo: “Ellos traen mercadería de tercera o cuarta calidad. Lo nuestro dura mucho más y es otra clase de producto, pero la diferencia de precio termina siendo del 20 o del 25% y eso afecta muchísimo porque la gente mira el bolsillo”.
En una tienda de calle 25 de mayo, una vendedora afirmó que el escenario cambió y que debieron modificar su estrategia: “Nosotros tenemos que buscar productos novedosos porque por precio ya no se puede competir. Ya no hay margen para seguir bajando los precios. Nos estamos enfocando en productos que otros no tienen, que sean lindos, económicos y de buena calidad. También trabajamos mucho con emprendedores que revenden porque es una forma de seguir moviendo las ventas”.
El aumento de los alquileres también afecta a los comercios tradicionales. Un comerciante explicó: “Hay locales que pasaron de costar cinco millones a treinta y cinco millones de pesos. Muchos comerciantes prefieren vender desde su casa porque se ahorran alquiler, empleados, luz e impuestos. Si tenés un producto que funciona, hoy muchas veces te conviene no abrir un local”.
Agregó: “Las ventas bajaron alrededor de un 40%, pero no solamente por los bazares chinos. No hay plata. Lo que pasa es que ellos manejan precios muy bajos porque compran un contenedor entero y nosotros esa escala nunca la vamos a tener”.
En contraste, una vendedora de uno de los bazares relevados declaró: “Las ventas vienen subiendo todo el tiempo. Tenemos movimiento todos los días y siempre está explotado”.
