La periodista y activista feminista estadounidense Gloria Steinem falleció el jueves por la tarde a los 92 años. Fue una de las figuras centrales del movimiento por los derechos de las mujeres en Estados Unidos y cofundadora de la revista Ms.
La periodista y activista feminista Gloria Steinem falleció el jueves por la tarde a los 92 años. Su muerte fue confirmada por allegados, aunque no se precisaron las causas.
Steinem fue una figura central del movimiento feminista en Estados Unidos. Entre sus hitos se encuentra la cofundación, en 1973, de la revista Ms., cuyo primer número incluyó la declaración de cincuenta mujeres profesionales que afirmaron haberse realizado un aborto, en el marco de una campaña política para legalizar la interrupción del embarazo.
En 1973, la Corte Suprema de Estados Unidos estableció el derecho de la mujer a decidir sobre su embarazo, amparándose en el derecho a la privacidad. Durante la segunda presidencia de Donald Trump, el retroceso de esa política habilitó a cada estado a decidir sobre el acceso al aborto. Al respecto, Steinem declaró: “Prohibir los abortos no elimina su necesidad; solo prohíbe su seguridad”.
En la década de 1970, Steinem realizó una investigación periodística tras infiltrarse en el club Playboy, donde documentó el trato sexista que recibían las camareras conocidas como “conejitas”. En sus últimos reportajes, consultada sobre el avance del feminismo, señaló: “Ahora se corrieron las barreras: las mujeres pueden acceder a trabajos que antes solo eran para hombres, pero se les pone un techo de cristal; los hombres entienden que en un matrimonio los deberes son equitativos hasta que llegan los hijos; las barreras están ahí. No hemos perdido poder, perdimos elecciones. Las encuestas siempre favorecen que tengamos derechos, pero cuando llega el momento de votar, perdemos”.
Steinem no tuvo hijos. En 2000, a los 66 años, se casó con David Bale, padre del actor Christian Bale. El matrimonio duró tres años, hasta el fallecimiento de Bale en 2003. La actriz Meghan Markle reconoció a Steinem como su mentora y amiga, y tras su muerte publicó un mensaje en el que recordó: “Estamos conectadas, no jerarquizadas, solía decirme, y la pulsera que me regaló expresaba precisamente eso. Aún la llevo puesta con orgullo. Me presentó a una de mis mejores amigas, quería a nuestros hijos con todo su corazón, me aconsejaba en los momentos difíciles y me ofrecía perspectivas y consejos extraordinarios mientras tomábamos una taza de té, siempre con esa chispa y ese ingenio inigualables”.
