La festividad comienza este viernes 11 de septiembre por la tarde y se extiende hasta el domingo 13. El Shofar no sonará el primer día por coincidir con Shabat. La tradición propone un examen introspectivo y acciones concretas.
Rosh Hashaná, el año nuevo judío, marca el comienzo del año 5787 y se celebra este 2026 desde la tarde del viernes 11 hasta la noche del domingo 13 de septiembre. Durante la festividad, el Shofar —instrumento de viento elaborado con un cuerno— no sonará el primero de los dos días porque coincide con Shabat.
La tradición de Rosh Hashaná incluye un período de introspección. Según el texto litúrgico, se formulan tres preguntas: quiénes somos, qué estamos haciendo con nuestra vida y hacia dónde vamos. El sonido del Shofar se interpreta como una señal de interrupción de la rutina.
El rabino Marcelo Polakoff, de la comunidad judía de Córdoba, declaró: «El Shofar es un llamado a despertar. No es una melodía, es una alarma que nos invita a revisar nuestras acciones».
La festividad no se limita a la celebración. Incluye un día de juicio, según la tradición, en el que se pide a los fieles mirarse con honestidad y reconocer tanto fallas como virtudes. «Nadie corrige lo que no se atreve a mirar», sostiene el texto de la ceremonia.
El contexto global de 2026 —con guerras, conflictos sociales, desigualdades económicas y avances tecnológicos acelerados— es mencionado en el mensaje de la festividad. Frente a ese escenario, la tradición afirma que las decisiones individuales no son neutrales y que cada persona, desde su lugar, puede actuar para cuidar su vida y la de los demás.
La enseñanza central de Rosh Hashaná, según el texto, es que la vida mejora cuando las preguntas se convierten en acciones concretas: en el trato con la familia, en el trabajo, en el diálogo con quien piensa distinto y en la ayuda al prójimo.
