Milei rechaza pedidos de cambios y Caputo busca blindaje ante posibles tensiones cambiarias

Compartir:

El Gobierno enfrenta versiones sobre la continuidad electoral y la evolución económica, mientras el Banco Central recibe mayor poder de intervención en el mercado de cambios.

El ministro de Economía, Luis Caputo, y el presidente Javier Milei mantienen reuniones con empresarios y funcionarios en un contexto de consultas sobre la evolución económica y el escenario electoral del próximo año. Según fuentes oficiales, las preguntas de los empresarios ya no se centran en el crecimiento de la economía, sino en la posibilidad de que Milei sea reelegido o que el kirchnerismo regrese al poder.

En el Gabinete, integrantes del ala política expresan que los empresarios buscan saber si el kirchnerismo, en su versión más pura o con algún dirigente que cambie de postura, tiene chances de volver a la Presidencia. Voces libertarias advierten que se avecinan meses clave antes del inicio del año electoral.

Los funcionarios sostienen que los argentinos, incluso quienes perdieron capacidad de ingreso, no querrán volver al pasado. Caputo afirma que Milei arrasará en las urnas. Si el mercado interpretara que la reelección está en riesgo o que existe una posibilidad concreta del regreso del kirchnerismo, podría replegarse y afectar el rumbo económico.

El Banco Central tomó recaudos. El Ministerio de Economía le otorgó el lunes mayor poder de fuego mediante un canje de bonos en pesos por letras atadas al tipo de cambio por hasta 2.000 millones de dólares, para que la entidad pueda eventualmente vender en el mercado y frenar tensiones cambiarias. Milei y Caputo pretenden una suerte de blindaje frente a posibles corridas, tema que han conversado en reiteradas ocasiones.

Caputo tiene dos antecedentes presentes: la crisis cambiaria de abril y mayo de 2018 durante el gobierno de Mauricio Macri, y el momento más dramático de la actual administración, que requirió una intervención explícita de Estados Unidos en medio del proceso electoral.

En la Residencia de Olivos creen que la oposición trabaja para desestabilizar al Gobierno y consideran que el mercado y la cotización del dólar son fuente de inspiración y contubernios. «Lo intentaron el año pasado y fracasaron. Pero lo van a querer hacer de nuevo», dicen en el Ejecutivo.

La popularidad del Presidente se encuentra en zona de penumbras y su estilo provocador no ayuda, según analistas. La cadena nacional sobre el cambio de posición argentina acerca de la soberanía de las Islas Malvinas irrumpió en la agenda y pareció recuperar la iniciativa, especialmente después de un encierro de Milei en la Quinta presidencial de 45 días que disparó versiones sin fundamento empírico.

El Gobierno buscará explotar el recurso malvinero durante varias semanas, pero, como planteó Patricia Bullrich en la reunión del Gabinete del lunes, una cosa son las Malvinas y otra las necesidades económicas de una buena parte de la población.

Las deliberaciones informales dentro del Gabinete abordan las mismas dudas que desvelan al establishment. Son los interrogantes que inquietan al ala más pragmática del oficialismo.

Milei desecha los comentarios que alertan sobre el descontento social y no quiere que le planteen un cambio de reglas, por más mínimas que sean, para reactivar el consumo. Ha detectado en los diarios que funcionarios de su misma administración dejan trascender conceptos que no están del todo en línea con lo que él proclama. «Si llego a ver que hay voceros que me contradicen, los rajo», advirtió frente a los ministros. Luego pidió colaboración en el combate contra el periodismo.

El primer mandatario celebró el jueves la baja de la inflación. El Indec determinó que en agosto los precios subieron 1,7%, el indicador más bajo en 14 meses, lo que establece un 21,3% de subas en los primeros ocho meses de 2026 y de 33,5% en la medición interanual. Milei heredó 211% del tridente Alberto Fernández-Cristina Kirchner-Sergio Massa y los economistas alertaban por entonces sobre el peligro de una hiperinflación.

Sin embargo, el ajuste del gasto y la apertura de la economía trajeron aparejados otros problemas. Dos días antes de difundir el dato inflacionario, el Indec reveló que se agrava la crisis en la construcción y la industria. La baja en el primer sector fue de 4,5% respecto a igual mes del año pasado y del 4,6% contra junio de este año. El índice de la producción industrial bajó 4,9% respecto de julio de 2025 y obtuvo una pérdida del 5% contra junio del año actual.

La cantidad de empleadores volvió a caer en junio. Según la consultora CEPA, que recopiló los datos de la Superintendencia de Riesgos de Trabajos, el total de empresas pasó de 512.357 a 481.015. Otro dato de la semana: la canasta básica subió 2,6% en agosto por el impacto de los alimentos. Una familia tipo necesitó el mes anterior, para no ser pobre, ingresos por 1.605.497 pesos. Eso explica, según los especialistas, por qué crece la mora. Aunque le restó importancia, hasta el FMI tuvo que hablar esta semana de los morosos.

La oposición se subió al tema hace tiempo y el martes logró una victoria en la Cámara de Diputados, donde logró reunir el número de legisladores para sesionar al otro día en favor de un cronograma para discutir proyectos sobre morosidad y la prórroga de la Emergencia en Discapacidad. Varios de los que trabajaron en las sombras para que eso ocurriera se encontraron ese mismo día en el homenaje a José Manuel de la Sota.

Allí estuvieron el gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, y su antecesor Juan Schiaretti; el exministro Massa, el porteño Juan Manuel Olmos, el kicillofista Carlos Bianco; el exjuez de la Corte Juan Carlos Maqueda; la diputada y ex ministra de Alberto Fernández, Victoria Tolosa Paz; el senador por Santiago del Estero, Gerardo Zamora; y el banquero Jorge Brito, que se dio un abrazo con Massa. «¿Cómo era la canción? Todos unidos triunfaremos», se reía uno de los presentes. Lindo dilema para Brito, que amenaza con dar el salto a la política y al que sus asesores, como primera premisa, le dicen: «Cualquier cosa menos el peronismo».

A la cita faltó Kicillof. El gobernador luce más desconfiado que de costumbre. Piensa mucho antes de asistir a una actividad así. Cristina y Máximo Kirchner trabajan para marginarlo de la competencia presidencial del año próximo. La ex presidenta hizo una presentación por su condena en la comisión de derechos humanos de la ONU y aguarda novedades para octubre. Si recibiera un mínimo guiño, podría coquetear con una precandidatura. Hay sectores del mismo peronismo que lo consideran un delirio. Pero Máximo ya avisó que está en su mente. El rencor que el diputado le tiene a Kicillof le nubla la vista con demasiada frecuencia.

El abogado español de Cristina, Javier Borrego, que fue incorporado al equipo de Carlos Beraldi junto al jurista brasileño Rafael Valim, les ha dicho a los Kirchner que podría existir una ventana para una postulación. Que la inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos -como parte de la condena a seis años de prisión por corrupción- no le impediría presentarse en unas primarias. Los K más fanáticos lo celebran.

También puede interesarte

El Ejecutivo enviará al Congreso el Presupuesto 2027 en medio de las negociaciones con gobernadores

El Gobierno enviará el martes el Presupuesto 2027 a la Cámara de Diputados. Milei reunirá el lunes a legisladores para explicar los detalles. Incluye ejes fiscales y proyecto sobre Malvinas.

Clausuran el Autódromo Roberto Mouras de La Plata y peligra la definición del Turismo Carretera

La Policía Federal clausuró el Autódromo Roberto Mouras de La Plata por irregularidades administrativas. Se suspendieron competencias y peligra la última fecha del Turismo Carretera.

Con 250 efectivos intensifican la búsqueda del policía jujeño desaparecido en la frontera con Bolivia

Maximiliano Oscar Martínez, policía federal de 30 años, desapareció el martes en La Quiaca. 250 efectivos participan en la búsqueda en la frontera con Bolivia.

Síndrome de Hubris: el trastorno que se atribuye a líderes en el poder

El neurólogo David Owen propuso el Síndrome de Hubris para describir síntomas como megalomanía y aislamiento en gobernantes. El concepto se aplica a diversos líderes contemporáneos.