El actor Sylvester Stallone, de 80 años, presentó su libro de memorias «Los escalones» y en una entrevista con El País abordó temas como la masculinidad, su carrera, su infancia y la política.
Sylvester Stallone, de 80 años, presentó su libro de memorias titulado Los escalones, en el que repasa episodios de su vida personal y profesional. En una entrevista con el diario español El País, el actor se refirió a la masculinidad, la política y el paso del tiempo.
Consultado sobre las nuevas masculinidades, Stallone respondió: «Ni siquiera lo sé. ¿Qué es eso?». Y agregó: «Un hombre de verdad es físico». También sostuvo: «Los hombres necesitan conquistar algo para demostrar su masculinidad. Es parte de su naturaleza».
En relación con la actividad física, afirmó: «El gimnasio es la iglesia del alma». Y explicó: «Todo se vendría abajo si me quedara en casa viendo la televisión. Me deprimiría». Sobre el paso del tiempo, declaró: «Es muy fácil morir. Vivir es lo difícil».
En sus memorias, Stallone admitió que su carrera no alcanzó las dimensiones que esperaba después del impacto de Rocky, estrenada en 1976. La película obtuvo tres premios Oscar, entre ellos mejor película y mejor dirección, pero el actor no ganó la estatuilla por su interpretación. «Me di cuenta de que me había ganado enemigos en la Academia», recordó. También reconoció: «Me empezaron a odiar y con razón», al describir su comportamiento de aquellos años. Se definió como alguien «arrogante, irascible y rencoroso» y explicó que reaccionó mal después de demostrar que quienes lo consideraban un perdedor estaban equivocados. Según contó, esa conducta afectó su vida personal, su matrimonio y la relación con sus hijos.
Stallone describió una infancia marcada por la falta de afecto. Según relató, sus padres le hicieron sentir que no tenía demasiadas capacidades intelectuales y lo impulsaron a desarrollar su físico. A sus 80 años, todavía se pregunta por qué no recibió el cariño que necesitaba. «¿Por qué no podían quererme? ¿Darme un beso?», expresó. Aunque logró reconciliarse con su padre, aseguró que nunca hizo las paces con su madre.
El actor también habló de la muerte de su hijo Sage, fallecido en 2012 a los 36 años. Reconoció que todavía siente una profunda sensación de fracaso y que le resulta demasiado doloroso mirar fotografías de él.
En el plano político, Stallone tomó distancia de algunas de sus anteriores expresiones de apoyo a Donald Trump y cuestionó la guerra en Irán. «La guerra es horrible. ¡La odio!», afirmó. Su rechazo, explicó, responde al sufrimiento de los soldados y al costo humano de los conflictos armados.
