El seleccionado argentino de powerchair football perdió 1-0 ante Estados Unidos en el partido por el tercer puesto y cerró su participación en el quinto Mundial disputado en Buenos Aires. Francia se consagró campeón al vencer 2-1 a Inglaterra en la final.
El seleccionado argentino de powerchair football finalizó en el cuarto puesto del Mundial disputado en el Parque Olímpico de la Juventud, en Buenos Aires, tras perder 1-0 ante Estados Unidos en el partido por el tercer lugar. El torneo, que se jugó por quinta vez, coronó campeón a Francia, que venció 2-1 a Inglaterra en la final.
Argentina había caído 1-0 ante Inglaterra en semifinales. En la fase previa, el equipo necesitaba una diferencia de gol favorable para clasificar y la obtuvo con una victoria 5-0 sobre Uruguay.
El capitán del seleccionado, Valentino Zegarelli, de 21 años, declaró tras el partido: «Soy muy exigente y soy un jugador muy positivo. Lo que me gusta dejar como referencia para mis compañeros es que hasta el último minuto no hay que darse por vencidos».
Zegarelli juega en Tigres de Pacheco y fue el primer argentino en ganar la Premier League inglesa con el West Bromwich Albion. Además, cursa el segundo año de Administración de Empresas, lleva adelante un emprendimiento de dispositivos antiasfixia junto a su hermano Franco y cumple una rutina de terapias físicas y entrenamientos.
El deporte se juega en sillas de ruedas motorizadas y está diseñado para atletas con atrofias, distrofias musculares, parálisis cerebral o lesiones medulares severas. Se disputa en canchas de medidas similares a las de básquet, con cuatro jugadores por equipo.
El padre de Valentino, Mariano Zegarelli, fundó Powerchair Football Argentina en 2010 después de conocer la disciplina en una convención médica en Estados Unidos. Valentino fue diagnosticado con Atrofia Muscular Espinal (AME) tipo II antes de cumplir un año.
«Fue lo mejor que me pasó en la vida», afirmó Valentino sobre el deporte. Y agregó sobre su familia: «Le agradezco toda mi vida. No solo porque trajeron el deporte, sino porque se involucraron mucho».
El Mundial contó con la presencia de público de distintas provincias, según detalló Mariano Zegarelli: «Vino gente de todo el país: de Entre Ríos, Córdoba, La Pampa, Río Negro, Neuquén».
La organización del torneo se propuso como objetivo promocionar el deporte inclusivo en el país. «Estamos muy, muy contentos porque es la mejor manera que podemos tener para promocionar el deporte inclusivo en nuestro país», sostuvo Mariano.
El seleccionado argentino cerró su participación con una victoria y tres derrotas en el torneo. El próximo objetivo del equipo será la preparación para futuras competencias internacionales.
