viernes, 21 junio, 2024
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Francos consiguió algunas firmas en disidencia y así logró destrabar el dictamen de la Ley Bases

El oficialismo logró un acuerdo para avanzar con el dictamen de la Ley Bases en el Senado gracias a una gestión de último minuto del flamante jefe de Gabinete, Guillermo Francos, que se anotó así un primer punto frente al presidente Javier Milei aunque no logró aclarar del todo el panorama para la sesión, porque el acuerdo alcanzado es frágil y varios puntos clave del proyecto todavía no tienen suficiente respaldo.

Francos se acercó al Senado en la noche del miércoles, luego de que el oficialismo se viera obligado a pasar a un nuevo cuarto intermedio en el plenario de las comisiones de Legislación General, de Presupuesto y Hacienda y de Asuntos Constitucionales porque no había alcanzado las firmas suficientes para sacar un dictamen de mayoría.

El oficialismo necesitaba reunir 28 firmas, aunque sea con disidencias, para asegurarse el despacho de mayoría frente al rechazo del kirchnerismo. El Gobierno había concedido más modificaciones al proyecto, particularmente en el régimen de incentivo a las grandes inversiones (RIGI), pero esto no conformaba a todos los senadores que reclamaban más modificaciones para acompañar el proyecto.

Tras ver frustrado el objetivo en el plenario, el jefe de Gabinete se reunió con algunos de los opositores dialoguistas que no habían rubricado el despacho de comisiones, como Guadalupe Tagliaferri (PRO) y el entrerriano Edgardo Kueider (Unidad Federal) y el santacruceño José María Carambia. Finalmente, consiguió que firmaran pero, en disidencia.

El acuerdo salió con forceps, a tal punto que para el final de la noche todavía no estaban todas las firmas, aunque el oficialismo aseguraba que se sumarán en el transcurso de este jueves. De esta manera, el Gobierno se anotó una victoria de corto plazo, porque deberá seguir negociando de cara a la sesión que se llevaría a cabo el próximo jueves para evitar el rechazo de temas clave como las privatizaciones e incluso algunos artículos del RIGI.

Ley Bases: ¿por qué el acuerdo que logró Francos no le asegura éxito en la sesión? 

El Gobierno se jugó a fondo para que el dictamen se firmara este miércoles. Por eso, el flamante jefe de Gabinete, Guillermo Francos, había ido al Senado el día anterior para reunirse con la vicepresidenta Victoria Villarruel y los jefes de los bloques dialoguistas.

Francos destrabó el dictamen y se anotó un triunfo de último minuto, pero el oficialismo deberá seguir negociando de cara a la sesión  

Según supo iProfesional, allí Francos comunicó los cambios que aceptaría el oficialismo y se llevó un compromiso de los referentes del ala dialoguista sobre un consenso para el dictamen, por lo que expresó su confianza al salir de la reunión. Sin embargo, en los bloques del PRO y la UCR no había una posición unificada, lo que se sumó a la reticencia de los federales a estampar su firma. Esto dejó descolocado al nuevo jefe de Gabinete.

El recién ascendido funcionario tuvo que volver por la noche al Congreso para evitar que la jornada se cerrara con una nueva derrota. La intención era que Milei, de visita en Estados Unidos,  recibiera la noticia de un avance que, más temprano, parecía imposible.

«El problema es que algunos prometen un apoyo por todo el bloque que después no pueden garantizar, porque hay sugerencias que el Gobierno no contempló todavía», deslizó a iProfesional un senador de uno de los bloques dialoguistas que pide más cambios al proyecto.

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Ley Bases: Francos destrabó un acuerdo de último minuto, pero el oficialismo quedó complicado para la votación

Una de las cosas que hizo el jefe de Gabinete para destrabar el acuerdo fue prometer otros retoques al proyecto. Carambia reclamaba, por ejemplo, que se aumentaran las regalías en la minería al 15%. Francos aceptó llevarlas del 3%  al 5%. El santacruceño, que había anunciado que presentaría un dictamen propio, terminó firmando el del oficialismo pero en disidencia.

El ministro coordinador corrió un poco más la vara para sacar el dictamen como fuera. Y es que en las horas previas el oficialismo no se mostró dispuesto a hacer más concesiones en un proyecto que ya tuvo numerosos cambios en la Cámara de Diputados y tendrá otra tanda en el Senado. Rechazó, por ejemplo, modificaciones en el capítulo sobre privatizaciones donde peligran los casos de Aerolíneas Argentinas y el Correo Argentino de cara a la votación.

Sin embargo, el escenario para la sesión es complicado y más ahora, con un dictamen conseguido a último minuto y forzado. En el primer intento de aprobar la Ley Bases en la Cámara de Diputados el oficialismo también se había confirmado con las firmas en disidencia para tener dictamen y, al llegar a la votación en particular en el recinto, se encontró con el rechazo a varios artículos. El Senado amaga con repetir esa experiencia.

En el plenario de comisiones el oficialismo no había juntado las firmas porque varios opositores dialoguistas no estaban conformes con los cambios concedidos

«Están complicados y a lo máximo que pueden aspirar es a que el rechazo de algún artículo como privatizaciones o Ganancias no alcance los 48 votos, para poder darlo vuelta cuando vuelva a Diputados«, señaló a este medio una senadora de la oposición dialoguista que ve por delante la posibilidad de que algunas de las modificaciones que no aceptó hasta ahora se le impongan con la sumatoria de los votos de los senadores díscolos y del kirchnerismo.

¿Cuáles son los cambios en el RIGI y la reforma laboral?

Entre las modificaciones que sí aceptó el Gobierno, las más importantes giran en torno al RIGI, el régimen para proyectos de inversión por más de u$s200 millones, que es uno de los temas más discutidos. Uno de los cambios fue la incorporación de un artículo que «invita» a las provincias a adherir al régimen.

Este es un punto central porque muchos cuestionaron que este capítulo de la Ley Bases declarara como «nulas de nulidad absoluta» todas las normas a nivel provincial que pudieran limitar los beneficios fiscales que otorga el régimen a las empresas que inviertan, en lo que consideraron un avasallamiento sobre la autonomía de los distritos. Esto ahora solo regirá para los que hayan adherido de forma voluntaria.

También se agregó que las empresas argentinas que formen parte de la «cadena de valor» y provean insumos para los proyectos de inversión puedan entrar a los beneficios y se estableció la prohibición para que se importen «bienes de capital usados», algo que estaba habilitado en la redacción que aprobó Diputados y que fue muy criticado en la Cámara alta.

En el capítulo de reforma laboral, el oficialismo aceptó que se bajaran de cinco a tres los trabajadores independientes que pueden sumarse al emprendimiento productivo de otro trabajador independiente en el marco de una «relación autónoma, sin que exista relación de dependencia».

A la par de la Ley Bases, el oficialismo intenta avanzar con el paquete fiscal, que incluye la restitución del Impuesto a las Ganancias, muy resistida por los senadores de las provincias patagónicas de todos los bloques. Para destrabar también el dictamen a este proyecto, el oficialismo propuso elevar un 22% la base imponible para los trabajadores de la región.

Incluso con el dictamen, los libertarios tienen un escenario difícil para el recinto porque varios puntos no tienen los votos necesarios

Esto implicaría que el «piso» para los contribuyentes de estas provincias pasará de $1,8 a $2,2 millones de sueldo bruto para solteros, y de $2,2 a $2,6 millones para casados con hijos. Además, abrió la posibilidad de que se pueda deducir el 100% de los intereses de créditos hipotecarios. No obstante, el oficialismo no tiene asegurado todavía que la restitución de este tributo tenga votos suficientes para la sesión.

Privatizaciones y facultades delegadas siguen en duda para la sesión

Sin embargo, quedó claro que los cambios no conformaron a todos y aun con un dictamen firmado, el oficialismo tiene un panorama complicado de cara a la sesión que espera llevar a cabo la semana próxima. Y es que, en principio, lograría alcanzar los 37 votos que necesita para aprobar los proyectos en general, pero sigue buscando los votos para sostener algunos de los capítulos y artículos más resistidos, entre ellos el de las privatizaciones.

Tras negarse a modificar ese punto, la privatización de Aerolíneas Argentinas, del Correo Argentino y de Radio y Televisión Argentina no alcanzan todavía la mayoría suficiente. Los senadores patagónicos son los que más se oponen a esto. La chubutense del bloque Cambio Federal, Edith Terenzi resumió esa postura al indicar que estas empresas, sobre todo la aerolínea, «ofrecen servicios que son irremplazables» para la región.

«El tema de las facultades delegadas también está flojo», deslizó a este medio un senador de un bloque aliado de La Libertad Avanza. En este punto, lo que está en discusión es la facultad que la Ley Bases le daría a Milei para disolver o modificar distintos organismos públicos.

El Gobierno aceptó ampliar el listado de organismos que quedarían excluidos de esta facultad, con el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), el Banco de Datos Genéticos y el Instituto Nacional de Prevención Sísmica y el SENADA. Sin embargo, hay varios senadores que no quieren votar la delegación de facultades, incluidos algunos radicales como el fueguino Pablo Blanco, además de Lousteau.

En este contexto, el avance que logró el oficialismo de la mano de Guillermo Francos para llevar la Ley Bases al recinto del Senado implica un triunfo pírrico porque todavía le queda un escenario muy complicado para la sesión, donde no se descarta que haya más cambios, ya sea por consenso o por la imposición de una mayoría que los libertarios no pueden controlar.

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