El terreno de juego del estadio de River Plate presenta sectores con deterioro visible y abundante arena, luego de un resembrado reciente y el desgaste por eventos anteriores.
A horas del inicio del Superclásico entre River Plate y Boca Juniors por el Torneo Apertura, el estado del césped del estadio Monumental se convirtió en un tema de análisis. Imágenes aéreas muestran un terreno con signos de deterioro, donde se observan zonas con mucha arena y otras donde el pasto es escaso.
Si bien se registra una leve mejoría respecto al último partido de Copa Sudamericana, el campo no alcanza su nivel óptimo. Esto se debe a un resembrado reciente y al desgaste ocasionado por los recitales de AC/DC realizados previamente en el lugar.
Durante la mañana del domingo, los encargados de mantenimiento intensificaron las tareas para emparejar las áreas más críticas, en especial cerca de las porterías, donde se ven líneas de tierra. Aunque se adelantaron los trabajos aprovechando la fecha FIFA, el tiempo no fue suficiente para un correcto arraigo del césped, por lo que algunos huecos fueron cubiertos con arena de manera provisional.
Frente a esta situación, los jugadores de ambos equipos se refirieron al estado de la cancha en la previa. Gonzalo Montiel, de River Plate, admitió que «no está en buenas condiciones», pero aclaró que la desventaja es igual para ambos conjuntos. Por su parte, Leandro Paredes, de Boca Juniors, señaló que «condiciona un poco porque ambos intentamos jugar, pero no le damos tanta importancia».
