El árbitro uruguayo decidió no incluir en su informe las provocaciones y cruces ocurridos tras el pitazo final, lo que evita sanciones adicionales para los jugadores de Boca.
El pitazo final de Esteban Ostojich no trajo calma en Belo Horizonte. Una provocación de Matheus Pereira, el «10» de Cruzeiro, desató la furia de los jugadores de Boca. Futbolistas como Leandro Paredes, Ayrton Costa, Lautaro Blanco y Ángel Romero protagonizaron un fuerte cruce con el volante brasileño, mientras que Marcelo Weigandt se vio envuelto en un altercado con la seguridad del estadio.
Pese a la gravedad de las imágenes, el árbitro decidió no informar a ningún jugador por los incidentes del final. Según trascendió, el cuerpo arbitral consideró que ninguna acción ameritó tarjetas rojas ni notificaciones adicionales a la Conmebol.
Esta noticia es un gran alivio para Claudio Úbeda, ya que podrá contar con casi todo su plantel para los próximos compromisos clave, con la única excepción de Adam Bareiro, expulsado durante el juego.
Aunque evitó la expulsión, Leandro Paredes deberá extremar los cuidados. El mediocampista campeón del mundo recibió su segunda amonestación en lo que va de la Copa Libertadores y quedó al límite de la suspensión. Si Paredes ve una tarjeta amarilla ante Barcelona en Ecuador o en la revancha contra Cruzeiro, se perderá un partido fundamental por la acumulación de tarjetas en la fase de grupos o el inicio de los octavos de final.
