El Mercedes AMG GT3 #3, pilotado por Max Verstappen y su equipo, sufrió una falla en el eje de transmisión a menos de cuatro horas del final, lo que lo obligó a abandonar la carrera. La victoria fue para el Mercedes gemelo #80, operado por Winward.
El fin de semana pasado, el circuito Nürburgring-Nordschleife fue sede de la 54° edición de las 24 Horas de Nürburgring, la carrera de resistencia más exigente del calendario. La presencia del tetracampeón de Fórmula 1 Max Verstappen atrajo a 300 mil espectadores. En la competencia participaron 161 autos, distribuidos en 20 categorías.
La victoria correspondió al Mercedes AMG GT3 #80, operado por el equipo Winward y pilotado por Maro Engel, Fabián Schiller, Luca Stolz y Maxime Martin. Este triunfo marcó el regreso de Mercedes a lo más alto del podio después de una década. El coche gemelo, el AMG GT3 #3 del Mercedes AMG Team Verstappen Racing, pilotado por Verstappen, Daniel Juncadella, Jules Gounon y Lucas Auer, lideraba la carrera con una ventaja significativa cuando, a 3 horas y 23 minutos del final, Juncadella reportó una falla en el sistema ABS. Tras la revisión en el garaje, los mecánicos detectaron una falla en el eje de transmisión, lo que obligó al abandono del vehículo. El #3 finalizó en el puesto 38, con 21 vueltas menos que el ganador.
El trazado del Nordschleife, conocido como el ‘Infierno Verde’, se caracteriza por sus condiciones extremas: pista sinuosa, elevaciones, curvas ciegas, cambios climáticos repentinos y tráfico intenso debido a la gran cantidad de autos de diferentes categorías. Durante la carrera se registraron múltiples incidentes, incluidos choques, pinchazos y despistes, que afectaron a vehículos de marcas como Lamborghini, Ferrari, Audi, Porsche, BMW, Aston Martin y Ford.
En la clase AT2, el piloto argentino Nazareno ‘Nano’ López obtuvo la victoria a bordo de un Porsche 911 GT4, finalizando en el puesto 44 de la clasificación general. Santiago Baztarrica ganó en la clase BMW M240i y culminó en el puesto 114. Marcos Vázquez, que compitió con un Mercedes AMG GT4 en la clase SP10, no logró completar la carrera.
Antes de la competencia, Verstappen declaró: “Sé que puedo tener un accidente grave, es una pista peligrosa… pero busco divertirme. Este evento está muy lejano a la F1, no tener que aflojar para regenerar energía, es como el automovilismo de base”. Tras el abandono, afirmó: “Muy desafortunado y frustrante al final, pero estas cosas pueden pasar”. Su compañero Daniel Juncadella elogió su actuación: “Desconsolado, como todos. Pero al final del día, vino sin ningún miedo para medirse contra los mejores en lo nuestro. Sobresalió en lo que hizo y ofreció un espectáculo increíble a toda la gente”. Verstappen adelantó que, si su agenda se lo permite, volverá a participar el próximo año, y que continuará desarrollando su Proyecto GT para dar oportunidades a pilotos de simulador en el automovilismo real.
El fin de semana del 22 al 24 de mayo, Verstappen retomará su actividad en la Fórmula 1 con Red Bull Racing en el Gran Premio de Canadá.
