El 5 de julio de 1946, Micheline Bernardini, entonces de 18 años, presentó en París el primer bikini, un traje de baño de dos piezas que revolucionó la moda.
El 5 de julio de 1946, en la Piscine Molitor de París, la modelo Micheline Bernardini lució el primer bikini de la historia. La prenda, diseñada por Louis Réard, estaba compuesta por 76 centímetros de tela y dejaba el ombligo al descubierto. Bernardini, que trabajaba como bailarina en el Casino de Paris, aceptó la propuesta luego de que otras modelos profesionales la rechazaran por considerarla demasiado audaz.
Louis Réard, ingeniero de formación, había asumido el negocio de lencería de su madre. Según declaró en su momento, observó que muchas mujeres en las playas se arremangaban los trajes de baño para tomar más sol. A partir de esa práctica, diseñó un traje de baño de dos piezas más pequeño que los existentes. Lo bautizó “bikini” en referencia al atolón del Pacífico donde Estados Unidos realizaba pruebas nucleares, y lo promocionó con el eslogan “la première bombe anatomique” (la primera bomba anatómica).
La presentación ocurrió en la Piscine Molitor, una piscina pública de París. Bernardini portó un corpiño y una bombacha estampados con recortes de prensa, y llevaba una pequeña caja para demostrar que el traje podía guardarse allí. La prenda fue descrita como “el traje de baño más pequeño del mundo”. La imagen se difundió a nivel global.
La historiadora de moda Audrey Millet, citada por Vogue, explicó que en esa época el ombligo se consideraba una parte íntima del cuerpo femenino, asociada a la maternidad, y no se exhibía en público. Bernardini declaró que aceptó el trabajo como uno más, sin anticipar el impacto histórico.
Tras la presentación, Bernardini recibió más de 50.000 cartas de admiradores. A fines de la década de 1940 se mudó a Australia y actuó en el Tivoli Theatre de Melbourne. Algunas fuentes indican que posteriormente se casó con un militar estadounidense y se instaló en Estados Unidos, aunque no hay registros confirmados. Cuarenta años después, a los 58 años, volvió a posar en bikini para el fotógrafo Peter Turnley. Bernardini tiene actualmente 98 años.
El bikini ganó popularidad en la década de 1950, impulsado por su uso en películas como “Manina, la chica del bikini” (1952), protagonizada por Brigitte Bardot, y por figuras como Sophia Loren, Anita Ekberg y Elizabeth Taylor. La editora de moda Diana Vreeland lo calificó como “el invento más importante después de la bomba atómica”.
