Homenaje en Buenos Aires a Florin Manoliu, diplomático rumano que ayudó a salvar judíos durante el Holocausto

Compartir:

El próximo domingo se rendirá homenaje en el Cementerio Británico de Buenos Aires a Florin Manoliu, exdiplomático rumano que durante la Segunda Guerra Mundial integró una red de rescate de judíos y difundió los primeros informes sobre el campo de exterminio de Auschwitz.

Florin Manoliu, de origen rumano, llegó a la Argentina poco después del final de la Segunda Guerra Mundial. Se radicó en la ciudad de Bahía Blanca, donde se convirtió en docente universitario. Durante dos décadas, las últimas de su vida, fue un vecino discreto. Cargaba con una historia humanitaria de la que hablaba poco y nada.

En pleno conflicto, ocupó un cargo diplomático en Suiza desde el que ayudó a salvar la vida de cientos de judíos. Además, en un viaje que realizó a una Hungría dominada por los alemanes, trajo consigo uno de los primeros informes que detallaban el funcionamiento del campo de exterminio de Auschwitz.

En 2001, el rumano naturalizado argentino recibió la distinción «Justo entre las Naciones», que otorga la entidad israelí Yad Vashem a aquellos no judíos que arriesgaron su vida, su trabajo o su posición social por ayudar a los judíos a escapar del Holocausto. El próximo domingo se le rendirá homenaje en el lugar donde está enterrado desde 1977, el Cementerio Británico de Buenos Aires.

Antinazis en Suiza

Manoliu nació en Iasi, en la región rumana de Moldavia, el 7 de marzo de 1904. Estudió Derecho en su país y luego en París, Francia, se graduó como economista. En julio de 1943 fue designado como consejero económico en la embajada rumana en Berna, Suiza. En aquel año, Rumania estaba presidida por Ion Antonescu, un militar con poderes dictatoriales aliado de la Alemania nazi. En Suiza, tomó contacto con activistas antifascistas de su país, entre ellos Georg Mandl, un comerciante judío de origen húngaro que había conseguido trabajo en el consulado de El Salvador en Ginebra.

Certificados para salvar vidas

Mandl, que latinizó su apellido y pasó a llamarse Mantello, comenzó a trabajar para salvar a cientos de personas de la persecución nazi. A partir de 1942, sugirió al cónsul general del El Salvador, José Arturo Castellanos, empezar a emitir certificados de ciudadanía salvadoreña para entregar a judíos que se encontraran en territorio ocupado por los nazis. En total, según la Enciclopedia del Holocausto, se calcula que se emitieron unos cinco mil certificados.

La misión de Manoliu

En mayo de 1944, Mantello le pidió a Manoliu que se trasladase a Bistrita para llevar documentos de ciudadanía salvadoreña a los familiares de los deportados. Le entregó también otros mil certificados que debía entregar al cónsul de Suiza en Budapest. Manoliu partió el 22 de mayo de 1944 con rumbo a Bucarest. La Gestapo lo detuvo en Viena, pero minutos antes había entregado los certificados al cónsul de Rumania en Viena para que los llevase hasta Budapest como «equipaje diplomático». Fue trasladado a Berlín para ser interrogado. Al no encontrar nada sospechoso, los hombres de la Gestapo lo dejaron ir, con la condición de que su viaje fuera solamente a Bucarest. Manoliu se dirigió a Bistrita, donde descubrió que el poblado donde estaban los familiares de su amigo había sido declarado «Judenrein» por los nazis. Luego siguió viaje hacia Budapest, donde entregó los certificados salvadoreños al vicecónsul suizo en esa ciudad, Carl Lutz.

Los protocolos de Auschwitz

Lutz puso a Manoliu en contacto con Miklos Krausz, representante de la agencia judía en Budapest, que le entregó una versión resumida del que luego sería llamado Protocolo de Auschwitz. Se trataba de un informe que realizaron Rudolf Vrba y Alfred Wetzler, dos judíos eslovacos que pudieron fugarse de ese campo de concentración nazi. En sus páginas se describían las cámaras de gas y los asesinatos masivos. Manoliu regresó a Suiza el 21 de junio de 1944 y entregó los papeles a Mantello en Ginebra, que se encargó de darles difusión. La prensa de Suiza se hizo eco de los horrores que transmitía el Protocolo de Auschwitz y, a partir de allí, la opinión pública internacional comenzó a pedir el fin de las deportaciones masivas en Hungría. El 7 de julio de 1944, el regente de Hungría, Miklos Horthy, ordenó poner fin a las deportaciones. Se calcula que el cese de estos traslados habría salvado la vida de otros 120.000 judíos.

Manoliu, Justo entre las Naciones

Finalizada la guerra, y una vez que su país cayó bajo la órbita del comunismo, Manoliu decidió salir de Rumania en 1947. Pasó por Suiza e Italia y luego emigró para la Argentina. En septiembre de 1951 se naturalizó como argentino. En 1958 se radicó en la ciudad de Bahía Blanca, donde ejerció por años la docencia en Economía en la Universidad Nacional del Sur. Falleció el 23 de abril de 1977 en Buenos Aires y sus restos fueron sepultados en el Cementerio Británico de la ciudad de Buenos Aires. En el año 2001, Yad Vashem otorgó a Manoliu la distinción póstuma de Justo entre las Naciones. El próximo 12 de julio se inaugurará un monolito memorial en el Cementerio Británico de Buenos Aires para recordar su vida y su legado.

También puede interesarte

Se registra sismo de magnitud 5.5 en la ciudad de Quintero este lunes 6 de julio

Un sismo de magnitud 5.5 se registró en Quintero, Chile, el 6 de julio de 2026. Información del Centro Sismológico Nacional sobre el epicentro y profundidad.

Francia apeló tres tarjetas amarillas y crece la presión sobre la FIFA tras el caso Balogun

La Federación Francesa de Fútbol pidió anular las amonestaciones de Olise, Koné y Barcola. El reclamo ocurre tras la revisión de la sanción a Balogun y mientras Inglaterra también busca revertir una expulsión.

El Ejército Nacional destruyó el mayor depósito ilegal de explosivos hallado en 2026 en Tumaco

La Fuerza de Tarea Hércules localizó y eliminó 710 artefactos explosivos improvisados en Tumaco, Nariño. El arsenal pertenecía a la disidencia Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano.

Amalia ‘Yuyito’ González atribuyó a «cosas externas» la ruptura con Javier Milei

Amalia 'Yuyito' González declaró en 'Chiche en vivo' que factores externos afectaron su vínculo con el presidente Javier Milei, sin dar más precisiones.